XIII Jornadas Rolando Chuaqui Kettlun
filosofía y matemáticas

Santiago, Chile
19, 20 y 21 de Octubre, 2011

Resúmenes de Ponencias y Comunicaciones

CONFERENCIAS INVITADOS INTERNACIONALES:

“La Unidad de la Proposición”
Alberto Moretti
Universidad de Buenos Aires. Instituto de Filosofía, FFyL- Argentina

La cuestión del fundamento de la unidad de la proposición elemental recibió diversos tratamientos a lo largo de la historia de la filosofía del lenguaje. Fue un tema central del trabajo de Frege y Russell. Pero ninguna respuesta en términos referenciales estuvo libre de objeciones fuertes. En particular, la no superación del regreso de Bradley, en el caso de Russell, y la imposibilidad de formular la propia solución, en el caso de Frege. A partir de la obra de Quine y Davidson puede ofrecerse una  disolución de ese problema en favor de la cuestión del significado de una oración cualquiera, enfocada en términos de la idea de interpretación. Sin embargo, una reconsideración de aquella dificultad de Frege sugiere un planteo semántico-ontológico de la cuestión de la interpretación en general, que devuelve interés al problema de la unidad proposicional e importancia a las consideraciones referenciales para su solución.

“Independencia Lógica e Independencia Probabilística”
David Miller
Universidad de Warwick- Reino Unido

Si la teoría de la probabilidad constituye, al nivel proposicional, una generalización inteligible de la teoría de la lógica deductiva, entonces la independencia probabilística debe ser una generalización de la independencia lógica.  Sin embargo, no lo es.  Dos oraciones que cumplen las condiciones para ser independientes lógicamente (en el sentido del Tractatus de Wittgenstein) pueden ser probabilísticamente dependientes; es decir, una puede dar a otra un grado de apoyo o de confirmación que no es igual a cero.  A pesar de que esta dificultad no es reconocida explícitamente, ella parece ser responsable de la conclusión anunciada lúgubremente por Salmon (1969) de que no hay tal cosa como la lógica inductiva.

Aunque acojo con agrado esta conclusión, me pregunto si ésta es tal vez un poco precipitada.  En esta charla encuestaré otras relaciones posibles de independencia lógica, para determinar si hay cualquier factibilidad de generalización numérica.  Pondré atención especial a algunas sugerencias intrigantes de Alberto Mura publicadas entre 1990 y 2007.  Lamentablemente, estas propuestas parecen ser insuficientemente generales, y tenemos que concluir que el problema de definir un grado de independencia lógica de una oración x de una teoría X puede resolverse sólo si abandonamos la idea de que la probabilidad proporcione la generalización, la más valiosa de la lógica deductiva.

PONENCIAS:

INCONSISTENCIAS EN LAS METÁFORAS FUNDANTES DE LAS MATEMÁTICAS
Hernán Miguel , Rolando Núñez Pradenas
Universidad de Buenos Aires , ANPCyT- Argentina

George Lakoff y Rafael Núñez (2000) sostienen que las matemáticas son el producto de ciertas metáforas fundantes, las que son mecanismos cognitivos que nos permitirían construir las matemáticas sobre la base de la experiencia corporeizada. Una primera metáfora consistente en considerar a los números como colecciones de objetos nos da pie para construir la idea de número natural. Una segunda metáfora consistente en considerar los números como objetos construidos a su vez por otros nos permite generar las fracciones. Una tercera metáfora consistente en considerar a los números como secciones en una vara de medir nos permitiría establecer continuidad en los números y generar los números irracionales. Y finalmente la cuarta y última metáfora consiste en considerar a los números como posiciones en un camino y va a permitir generar los números negativos y la idea del cero como un número.

Como puede apreciarse, y los mismos autores lo hacen notar, estas metáforas no resultan consistentes entre sí, puesto que no todas las propiedades y relaciones de los números establecidas en virtud de una de ellas pueden seguirse sosteniendo en relación a las otras metáforas. Por ejemplo, la relación de “ser sucesor de” se encuentra bien fundamentada en la primer metáfora, quizás en la segunda, pero totalmente inhabilitada en la tercera y la cuarta como resultado de la densidad o continuidad que éstas sugieren.

Mientras que las metáforas vecinas tomadas de a pares parecen producir menos dificultades, aunque igualmente aparecen inconsistencias, la situación empeora tomando metáforas más alejadas en la serie y aumentando el número de metáforas que se toman en conjunto. De este modo, surge una interesante variedad de inconsistencias.

Estas inconsistencias tendrán impacto en la manera de concebir a los números como entidades cuya existencia es independiente de las estructuras en las que aparecen. De esta manera, la posibilidad de comprometernos con la existencia de números queda restringida a la de aceptar su estructura de relaciones en un conjunto mayor, y en este sentido parece necesario, para quien pretenda comprometerse con la existencia de los números, aceptar por cada uno de ellos diferentes entidades según la estructura de relaciones en la que esté inmerso. En otras palabras, el uno no es uno solo.

En este trabajo exploramos las diferentes propiedades y relaciones atribuibles a los números y las consecuencias que estas atribuciones tendrían sobre los compromisos de existencia de estas entidades numéricas al estilo platonista. Adicionalemente, analizaremos el efecto que estas consecuencias pueden tener sobre una posición platonista respecto de las estructuras mismas.

Referencias Bibliográficas:
Alemán, A., Lógica, matemáticas y realidad. Tecnos, Madrid 2001.
Balaguer, Mark, Platonism and Anti-Platonism in Mathematics, New York, Oxford University Press, 1998.
Balaguer, Mark, “Mathematical Platonism”, in Proof and Other Dilemmas: Mathematics and Philosophy, B. Gold and R. A. Simons (eds.), Mathematical Association of America Publications, 2008, pp. 179-204.
Barker, S., Filosofía de las matemáticas. UTEHA, México, 1965.
Field, H., Realism, Mathematics & Modality. Blackwell Publishers, Oxford, 1991.
Lakoff, G y Núñez R., Where the Mathematics come From?. Basic Books, New York, 2000.
Linnebo, Øystein, “Platonism in the Philosophy of Mathematics”, The Stanford Encyclopedia of  Philosophy (Fall 2009 Edition), Edward N. Zalta (ed.), URL = <http://plato.stanford.edu/archives/fall2009/entries/platonism-mathematics/>.
Maddy, P. Realism in Mathematics, Clarendon Press, Oxford, 1990.
Putnam, H., “Mathematics without foundation” en Philosophy of Mathematics, editado por H.  Putnam y  P. Benacerraf.. Cambridge University Press, 1998.
Quezada, W. “Tópicos en Filosofía de las Matemáticas” No Publicado , 2007.
Shapiro, S. Thinking about Mathematics: The Philosophy of Mathematics. Oxford University Press, 2000.

AS MUDANÇAS “DIALÉTICAS” SOB O ENFOQUE DOS “PONTOS DE FRONTEIRA”
Walter Gomide
Universidade Federal de Mato Grosso (UFMT) – Brasil

Segundo o  filósofo inglês Graham Priest, há de fato no mundo situações em que a contradição se faz presente. Tal concepção filosófica é conhecida por “dialeteísmo”. Em linhas gerais, os dialeteístas afirmam que, em determinados contextos, certas propriedades, por sua própria natureza, não podem ser atribuídas aos objetos de uma maneira totalmente definida e, desta forma, a própria indefinição inerente a estas propriedades, em tais contextos, gera casos em que não se pode contar com o princípio de não contradição, este sendo formulado como a interdição de que uma proposição e sua contraditória possam simultaneamente ser verdadeiras. Segundo Priest:

“Dialeteísmo é simplesmente a visão de que algumas contradições são verdadeiras.  Isto é, há algumas sentenças (enunciados, proposições, ou qualquer coisa que tenha valores de verdade), a, tais que ambas a e Øa são verdadeiras. […] Pode-se perguntar se “segue disto que há contradições reais no mundo?”. Em um sentido nada problemático, [pode-se dizer que sim]” (PRIEST, [2006], p.299)[1].

Como exemplo de uma real mudança dialética, Priest apresenta o caso seguinte:

“Eu estou em uma sala. Enquanto eu caminho através da porta, eu estou dentro ou fora da sala? Para enfatizar que isto não é um problema de vagueza, suponha que identifique minha posição com o meu centro de gravidade, e a porta com o plano vertical que passa pelo centro. Enquanto eu deixo a sala, deve haver um instante para o qual o ponto se situa no plano. Em relação a este instante, estou dentro ou fora [da sala]?  Claramente, não há razão para afirmar um caso em detrimento do outro” (PRIEST, op. cit, p.161)[2].

Uma sala quarto, na qualidade de uma região espacialmente determinada, tem uma parte interna e outra externa. Entretanto, isto não significa que tais partes sejam perfeitamente determinadas em toda a extensão do quarto; há os pontos fronteiriços para os quais não se pode afirmar se um corpo está dentro ou fora do quarto; antes de ser um caso de vagueza, tal situação reflete uma propriedade métrica dos pontos que constituem a região espacial em questão.

Para esclarecer tal situação, introduzamos o conceito de espaço métrico[3]. Seja X qualquer conjunto não vazio. Seja d uma função de X2  em R+ (o conjunto dos números reais maiores ou iguais a zero). d é chamada uma métrica sobre X se satisfizer as seguintes condições:

d(x,y) ³  0, para todo x, y Î X;
d(x,y) =  d(y,x), para todo x, y Î X;
d(x,y)  =   0 se, e somente se, x = y;
d(x,y) +  d(y,z) ³  d(x,z), para todo x, y e z Î X.

O conjunto X em que se define a função métrica d, satisfazendo as condições acima dadas, é chamado de espaço métrico e pode ser denotado como <X,d >.

Seja agora <X,d> um espaço métrico. Consideremos todos os y de X que satisfazem a seguinte inequação:

d(p, y)   <   e,

sendo  p um elemento de X  e e Î R+.  Assim sendo, denominamos de de  – vizinhança de p

(em símbolos, de  -Viz p) o conjunto:

{y Î X/  d(p, y) < e}

Este conjunto contém os elementos de X que estão dentro de de Viz p – o conjunto dos elementos de X que distam de p algo menor que e; o conjunto dos y definido pela relação:

d (p, y)  >  e

claramente definem os y Î X que estão fora de de -Viz p. Mas o que dizer dos y Î X  que satisfazem a relação:

d (p, y)  =  e ?

Por vi), tais y estão fora da vizinhança de p determinada por e e, por conseguinte, pertencem ao complementar de tal vizinhança. Neste caso, vii) tem de ser substituído por

d(p, y)  ³  e.

Mas não há nenhuma razão intuitiva para que ix) seja aceito em detrimento de, por exemplo, vii*, uma nova definição de de- Viz p:

vi*)      de – Viz p  º  {y Î X/ d(p, y) £  e}

Por ix) e vi*), os elementos de X que satisfazem exatamente a equação viii) são aqueles que, como o centro de gravidade de uma pessoa que atravessa a porta de uma sala, encontram-se no tanto dentro como fora de uma vizinhança definida em um espaço métrico; tais pontos que satisfazem a identidade expressa por vii) são chamados de pontos de fronteira de X, em relação a de Viz p[4].

A proposta desta exposição é sustentar a tese de que as mudanças “dialéticas”, em  geral, são aquelas em que aparecem “pontos de fronteira”; as ditas “dialetéias”, não só no movimento, mas em qualquer estado de coisas contraditório, podem ser intuitivamente analisadas como situações “fronteiriças” em espaços métricos.

____________
[1] No texto original : “Dialetheism is simply the view that some contradictions are true. That is, there are some sentences (statements, propositions, or whatever one takes truth bearers to be), a, such that both a and Øa are true. […] One may therefore ask ‘does it follow that are contradictions in the world”? In one quite unproblematic sense it does”
[2] “I am in a room. As I walk through the door, am I in the room or out of (not in) it? To emphasize that this is not a problem of vagueness, suppose we identify my position with that of my centre of gravity, and the door with the vertical plane passing through its centre of gravity. As I leave the room there must be an instant at which the point lies on the plane. At that instant am I in or out? Clearly, there is no reason for saying one rather than the other”
[3] Sobre a noção de espaço métrico ver GEMIGNANI, M. C, [1967], p.16.
[4] O termo “ponto de fronteira” é usado aqui com alguma liberalidade. Mais precisamente, o conceito de fronteira surge em contextos métricos da forma seguinte. Seja <X,d> um espaço métrico. Tomemos um conjunto A, tal que A Ì X.  Definamos a distância entre um elemento x de X, e o conjunto A, como sendo dada pela relação seguinte:

d (x, A)  =  max lim inf  {d(x, a)/ a Î A}.

Isto é, a distância entre x e o conjunto A é o valor máximo que esta distância tem, para todo a Î A, dentre os valores que são limites inferiores para esta mesma distância.

O conceito de Fronteira de A em X, com A Ì X, é definido da forma seguinte:

Fr AX  =  {x Î X/ d(x,A) = 0  e  d(x, X – A) = 0}.

Assim sendo, o que há são conjuntos de fronteira, e não propriamente “pontos fronteiriços” (ver GEMIGNANI, [1967], pgs 38 e 54).

Referências Bibliográficas:
GEMIGNANI, M. Elementary Topology. Addison-Wesley Publishing Company: Palo Alto
– London – Reading, Massachussetts – Don Mills, Ontario, [1967];
GOODSHIP, L. “On Dialetheism”, Austalian Journal of Philosophy 74, 153-61, [1996];
PRIEST, G. In Contradiction. A Study of the Transconsistent. Expanded Edition by Graham Priest. Clarendon Press: Oxford, [2006];
————— Introduction to Non-Classical Logic. Cambridge University Press, [2001];
————— Towards Non-Being: the logic and metaphysics of intentionality, Oxford University Press, [2005]

¿POR QUÉ LA MODERNA SÍNTESIS CONTINUA VIGENTE?
Juan Ernesto Calderón
Universidad Nacional de Cuyo, CONICET- Argentina

La Doctrina del Diseño Inteligente (DDI) cuestiona el hecho de que la Moderna Síntesis (MS) –a través de un proceso gradual como el de mutación y selección– pueda explicar la aparición de nuevas formas de vida pues esto implica explicar la aparición de la compleja información necesaria para producirlas. Esta crítica –compartida por la Simbiótica y la Auto-organización– afecta las explicaciones de la MS a nivel macroevolutivo. Sin embargo, la MS está vigente en la comunidad científica y las críticas de la DDI no afectan sus explicaciones a nivel microevolutivo. La propuesta para resolver este problema es introducir la estrategia divide et impera (Psillos, 1999). La estrategia divide et impera, a pesar de que fue concebida como una respuesta al ataque de la llamada ‘inducción pesimista’ de Laudan (1981) al realismo, puede ser considerada también como un herramienta epistemológica. Esto se base en que permite responder por qué varias teorías del pasado conservan vigencia, aunque sea parcial. Valiéndose de la estrategia divide et impera –que no es ad hoc porque parte del análisis de casos concretos de la historia de la ciencia–, el epistemólogo puede explicar cómo y por qué el científico no rechaza las teorías como bloques sino que intenta rescatar aquellas partes que pueden ser útiles en el desarrollo de la ciencia. El hecho de que una parte de las explicaciones de la MS (macroevolución) son cuestionadas, no significa que hay otra parte (microevolución), que es unánimemente reconocida por la comunidad científica porque está abundantemente corroborada y presenta modelos empíricos.

Referencias Bibliográficas:
Dembski, W.A.: 2002, No Free Lunch: Why Specified Complexity Cannot Be Purchased without Intelligence, Rowman & Littlefield, Boston.
Laudan, L.: 1981, ‘A Confutation of Convergent Realism’, Philosophy of Science, 48: 1981, 19-49.
Psillos, S.: 1999, Scientific Realism. How science tracks truth, Ruotledge, London and New York.

JUEGOS DE ARGUMENTACIÓN Y SU RELACIÓN CON DISTINTAS SEMÁNTICAS DE EXTENSIONES
Gustavo Bodanza
Universidad Nacional del Sur, CONICET- Argentina

La argumentación abstracta es una teoría de la argumentación rebatible en la que se analiza la interacción entre argumentos que se atacan unos a otros sin importar otros detalles. Un marco  argumentativo (Dung, 1995) es modelado simplemente como un par <A, R> donde A es un conjunto de entidades abstractas, los argumentos, y R es una relación binaria arbitraria sobre A, la relación de ataque. Sobre  los marcos  argumentativos  se  pueden  definir  distintos criterios  para determinar  cuáles  serán  los  argumentos mejor justificados según los ataques que se dan en R, dando lugar así a distintas semánticas de extensiones.  Es decir, cada semántica define una clase de conjuntos de argumentos, las extensiones, que representan los argumentos mejor justificados en el marco argumentativo.

Dung (1995) define una variedad de semánticas basadas en la noción de aceptabilidad: dado un marco argumentativo <A, R>, un argumento a (aÎA) es aceptable con respecto a un conjunto de argumentos S (SÍA) sii “b [(bÎA & (b, a)ÎR) ® $c (cÎS & (c, b)ÎR)] (i.e., S puede “defender” a a de cualquier ataque que reciba. A partir de aquí Dung define, entre otros, los siguientes tipos de extensiones:

preferida (preferred): cualquier conjunto máximamente (c.r.a Í) admisible. Un conjunto S de argumentos es admisible sii todo argumento en S es aceptable c.r.a S y S está libre de conflictos, i.e. no hay dos argumentos a y b en S tales que (a, b)ÎR.

fundada (grounded): el menor conjunto S tal que  F(S) = S, donde F(S) = {a: a es aceptable c.r.a S}.

Por ejemplo, dado el marco argumentativo <{a, b}, {(a, b), (b, a)}>, la semántica preferida produce las extensiones {a} y {b}, lo que puede interpretarse como que a y b están igualmente justificados y se puede elegir cualquiera de ellos indistintamente, mientras la semántica fundada produce la extensión vacía, lo que puede interpretarse como un rechazo de ambos argumentos. En este sentido, la semántica preferida representa un comportamiento “crédulo” y la fundada uno “escéptico”.

La justificación de argumentos también puede pensarse en términos de pruebas. Aquí consideraremos una caracterización basada en la elección estratégica de argumentos en un juego entre un proponente (P) y un oponente (O) tal que un argumento resulte justificado cuando, respetando las reglas del juego, P tenga una estrategia ganadora para defender a ese argumento. Primero definiremos un juego de justificación genérico al cual se le podrán añadir nuevas reglas para capturar las distintas semánticas de extensiones.

Un juego de justificación sobre un marco argumentativo <A, R> es un juego de suma-cero extensivo (cf. Viglizzo, Tohmé y Simari, 2009) en el cual:

Hay dos jugadores, P y O, que van eligiendo acciones por turno.

La acción en cada nodo no terminal del árbol del juego consiste en la elección de un argumento aÎA.

Elecciones en los nodos de nivel par corresponden a P y aquellas en nodos impares corresponden a O.

El jugador P inicia el juego en el nodo de nivel 0 con un argumento que intentará defender de los ataques de O.

La elección de un jugador i en un nivel k > 0 es un argumento a tal que existe un argumento b que es la elección del otro jugador -i  en el nivel k – 1 y (a, b)ÎR.

Dado un argumento a elegido por P en un nivel k’<k, la elección de P en el nivel k no puede ser un argumento b tal que  (a, b)ÎR o (b, a)ÎR (i.e. P no puede atacar sus propios argumentos).

El pago de P es 1 en los nodos terminales del árbol del juego si el nivel del nodo tiene numeración par, y en otro caso el pago es -1. El pago de O es 1 en los nodos terminales del árbol del juego si el nivel del nodo tiene numeración impar, y en otro caso el pago es -1.

Una estrategia para un jugador i es una función entre nodos no terminales (pares para P, impares para O) y A, tal que a cada nodo le asigna un argumento según las reglas del juego. El jugador i tiene una estrategia ganadora si el árbol del juego es finito y ésta le asegura el pago 1 en todos los nodos terminales sin importar la estrategia elegida por -i.

Como resultado tenemos que un argumento a pertenece a la extensión fundada sii P tiene una estrategia ganadora para defender a en el juego correspondiente. Si además agregamos la regla de que O no puede usar ningún argumento que jugó previamente, tendremos que a pertenece a una extensión preferida sii P tiene una estrategia ganadora que cumple también con dicha regla. Del mismo modo, en este trabajo mostraremos cómo otras reglas permitirán capturar nuevas semánticas.

Referencias Bibliográficas:
Dung, P. M. (1995). On the acceptability of arguments and its fundamental role in nonmonotonic  reasoning, logic programming and n-person games. Artificial Intelligence, 77, 321–357.
Viglizzo, I., Tohmé, F, Simari, G. (2009). The foundations of DeLP: defeating relations, games and truth values. Annals of Mathematics and Artificial Intelligence, 57 (2), 181-204.

EX DNA OMNIA?
Isaac Hernandez,  Davide Vecchi
Universidad de Santiago de Chile- Chile

English versión
As the biologist Theodosius Dobzhansky famously put it “Nothing in biology makes sense except in the light of evolution”. Even a cursory look at the literature in the philosophy of biology, where the domination of evolutionary themes is crystal clear, shows how this belief is entrenched. However, history shows that, even before the advent of evolutionism, biology was gripped by another problem: the phenomenon of development. How an embryo, by subsequent cellular divisions, can produce an entire organism with different types of cells, tissues and organs was, and still partially is, a puzzling and mysterious phenomenon. How can cellular differentiation be achieved through a process of cellular division starting from an undifferentiated cell? How can morphogenesis happen? Is the egg just matter or does it possess a vital principle? This talk will focus on some of these dense philosophical questions.

The history of embryology is very long, ancient and philosophically rich. It consists of a dense scientific and philosophical narrative with a variety of contributions from, for instance, Aristotle and Kant. This history can be seen as a perennial contrast between two competing philosophical traditions: preformationism and epigenesis.

The preformationist position is epitomised by Hatsoeker’s belief that the human sperm contained a homunculus. In this light development is just the growth of an entity that is already formed. More generally, development is the unfolding, through a series of predetermined stages, of the organism in its adult form. From this perspective morphogenesis and cellular differentiation are processes that are pre-determined. To characterise the position from an informational perspective, we could say that preformation states that all the “information” necessary for development must be present in the fertilised egg. A recent biological interpretation of this position is the idea that it is the nuclear DNA that contains all the necessary information, the “programme” that will underwrite a successful and normal developmental process. The environment is just a negligible variable from this preformationist perspective. The crucial information is not only solely genetic, but furthermore chromosomal. Without the information specified and localised in the nuclear genome nothing happens: ex DNA omnia.

Epigenesis is based on the contention that preformation cannot provide a satisfactory explanation of development. It is based on the observations that form emerges gradually from the amorphous egg, and that not all determinants of form can be localised in the fertilised egg. The epigenetic tradition has eminent historical roots. Aristotles and Kant were proponents of epigenesis, as were many embyologists and cellular biologists in the last century. The historical connection between epigenesis and vitalism is quite clear as well as controversial: if matter develops from an unformed to a formed stage, and if the principles of form are not pre-determined by some material entity already present in a primitive status in the egg, then the jump to postulating a vital principle is quite natural. To elaborate even this position in informational terms, we can say that the basic claim of epigenesis is that the “information” necessary to achieve the formation of the adult organism is neither localised in the fertilised egg nor in the nuclear genome. The challenge for epigenesis is to explain how the additional information required for the regulation of developmental processes can be accounted for. In this light, they have proposed many interesting concepts, among them the concept of morphogenetic field.

In this talk we will try to illustrate the nature of this contrast by underlining its philosophical relevance in light of contemporary developmental biology. Our aim will be three-fold. First, we will selectively illustrate parts of the fascinating philosophical history of the debate between preformation and epigenesis, particularly by taking into account Kant’s position. Secondly, we would like to situate the debate in a contemporary scientific setting by focusing on some modern interpretations of some controversial concepts (such as bauplan and morphogenetic field) historically adopted in order to explain developmental dynamics. Thirdly, we will show that modern genetic preformationist and epigenetic approaches adopt both two different explicative strategies and two different causal approaches. In the first respect, we will highlight that preformationist accounts are committed to genetic reductionism (i.e. the processes of cellular differentiation and morphogenesis are based on the fundamental information localised and specified in the nuclear DNA), while epigenetic approaches are organicist (i.e. the processes of cellular differentiation and morphogenesis are explained by appealing to additional concepts with a different ontological status such as fields and body plans). In the second respect, we will propose that preformationist explanations are committed to a reductionist view of causation (i.e. upward), while epigenetic approaches are committed to an interactive view of causation (i.e. upward and downward).

Version en castellano:
Tal como dijo el famoso biólogo Theodosius Dobzhansky “Nothing in biology makes sense except in the light of evolution”. Esto refleja el tradicional ambiente en las ciencias de la vida, donde incluso una mirada superficial a la literatura de la filosofía de la biología, cuyo dominio de los temas de la evolución es claro, muestra cómo esta creencia está fuertemente arraigada. Sin embargo, la historia nos muestra que, incluso antes de la llegada del evolucionismo, la biología se había apoderado de otro problema: el fenómeno del desarrollo.  La cuestión sobre cómo un embrión, a través de divisiones celulares posteriores, puede producir un organismo completo -con diferentes tipos de células, tejidos y órganos- era, y sigue siendo en parte, un fenómeno desconcertante y misterioso. Algunas interrogantes tales como; ¿Cómo puede ocurrir la diferenciación celular a través de un proceso de división celular que parte de una célula no diferenciada?, ¿Cómo puede ocurrir la morfogénesis?, ¿El embrión es sólo materia o posee un principio vital?, poseen profundas raíces teóricas, cuyo tratamiento distingue corrientes filosóficas opuestas. En esta charla intentaremos explicitar algunas de estas problemáticas filosóficas.

Al respecto, la historia de la embriología es muy larga, antigua y rica filosóficamente. Se compone de una densa narración científica y filosófica con múltiples contribuciones, tales como las de Aristóteles o Kant. Su historia puede ser vista como una pugna permanente entre dos fuertes tradiciones filosóficas y científicas: preformacionismo y epigénesis.

La postura preformacionista es caracterizada por la tesis de que el esperma humano contiene un homúnculo. A la luz de esto el desarrollo consistiría sólo en el crecimiento de una entidad que ya está formada. En términos más generales, el desarrollo consiste en el despliegue del organismo, a través de una serie de etapas predeterminadas, hacia su forma adulta. Desde esta perspectiva la morfogénesis y la diferenciación celular son procesos que están predeterminados. Para caracterizar esta postura desde un enfoque informacional, podríamos decir que en el estado de preformación están contenidos todos los “datos” necesarios para el desarrollo, los que deben estar presentes en el óvulo fecundado. Una reciente interpretación biológica de esta postura es la idea de que el ADN nuclear contiene toda la información necesaria, es el “programa” que va a asegurar un proceso de desarrollo exitoso y normal. El medio ambiente es sólo una variable insignificante bajo esta perspectiva. Esta crucial información no sólo es exclusivamente genética, sino que también cromosómica. Sin la información especificada y localizada en el genoma nuclear no pasa nada: ex DNA omnia.

La Epigénesis por el contrario argumenta que la preformación no puede proveer una explicación satisfactoria del desarrollo. Se basa principalmente en la observación de que la forma emerge poco a poco del huevo amorfo, y que por lo tanto no todos los factores que determinan la forma se pueden localizar en el óvulo fecundado. La tradición epigenética tiene eminentes raíces históricas. Aristóteles y Kant fueron partidarios de la epigénesis, al igual que muchos embriólogos y biólogos celulares del siglo pasado. La natural vinculación teórica entre epigénesis y vitalismo es tan clara como controvertida: si la materia se desarrolla desde un estado informe hacia uno de forma definida, y si los principios de forma no están predeterminados por una entidad material ya presente en un estado primitivo en el óvulo, entonces el acto de postular un principio vital que sustenta el desarrollo es muy natural. Para explicar esta postura en términos de la información, podemos decir que la epigénesis sostiene que la información necesaria para lograr la formación del organismo adulto no está localizada en el óvulo fecundado ni en el genoma nuclear. El reto para la epigénesis consiste entonces en explicar cómo se obtiene la información adicional requerida para la regulación de los procesos del desarrollo. En este sentido, se han propuesto muchos conceptos interesantes, entre ellos el concepto de campo morfogenético.

Tomando lo anterior, en esta charla intentaremos ilustrar la naturaleza de este contraste, subrayando su importancia filosófica a la luz de los debates contemporáneos en biología del desarrollo. En síntesis, en esta ponencia tenemos entonces un triple propósito. En primer lugar, ilustraremos selectivamente algunas de las distintas etapas de la fascinante historia que contiene el debate entre preformación y epigénesis, en particular teniendo en cuenta algunas de las contribuciones más importantes, por ejemplo, de Kant. En una segunda instancia, queremos trasladar el debate hacia el contexto científico actual, centrándonos en algunas de las interpretaciones modernas de algunos polémicos conceptos adoptados históricamente (como bauplan y campo morfogenético) con el fin de explicar las dinamicas del proceso de desarrollo. Finalmente, vamos a demostrar que el preformacionismo genético moderno y los enfoques epigenéticos adoptan dos estrategias explicativas diferentes y que divergen radicalmente en sus enfoques causales. En efecto, la versión moderna preformacionista se compromete con un reduccionismo genético (es decir, los procesos de diferenciación celular y morfogénesis se basan únicamente en la información localizada y especificada en el ADN), mientras que los enfoques epigenéticos son organicistas (es decir, los procesos de diferenciación celular y morfogénesis se explican apelando a conceptos adicionales con un estatus ontológico diferente, como los campos y los planes del cuerpo). Por otro lado creemos que las versiones preformacionistas están comprometidas con una visión de causalidad ascendente, mientras que los enfoques epigenéticos están comprometidos con una visión que permite causalidad descendente.

Referencias Bibliográficas:
Gilbert S. & Sarkar S. Embracing complexity: Organicism for the 21st Century. Developmental Dynamics. 2000
Kant I. Critica de la razón pura. Ed Taurus, trad. Pedro Ribas. 2006.
Kant I, Critica del Juicio. Librerias de Francisco Iravedra, Antonio Novo, Madrid 1876, trad. Alejo García Moreno.
Lenoir T., The Strategy of Life: teleology and mechanics in nineteenth century German Biology, Kluwer, Boston, 1982
Mahner M. & Bunge M. Foundations of Biophilosophy. …… 1997
Maienschein J. Epigenesis and Preformation. Stanford Encyclopedia of Philosophy. 2005
McLaughlin P. Kant’s critique of teleology in biological explantion; antinomy and teleology. Studies in History of Philosophy Volume 16, 1990.
Zammito J. Kant and Naturalism Reconsidered. Rice University, USA, 2008.

PSEUDOCAUSALIDAD: SUGERENCIAS DE EXTENSIÓN DE UN PROGRAMA A LA FÍSICA CUÁNTICA
Wilfredo Quezada Pulido, Luis Pavez Flores
Universidad de Santiago de Chile- Chile

Una parte de las discusiones filosóficas contemporáneas sobre relatividad especial  (RE) se ha centrado en el problema, planteado muchos años atrás por H. Reichenbach (Reichenbach 1927), de distinguir de una manera adecuada entre un proceso relativista genuinamente causal y uno que no lo es. A este segundo tipo de proceso Reichenbach lo llamó inicialmente secuencia causal irreal, pero preferiremos, siguiendo a W. Salmon (Salmon 1984),  llamarlo pseudoproceso (PSP). En una primera aproximación, los PSP, como indica Reichenbach, parecen definirse adecuadamente como aquellos procesos que parecen justamente violar la constancia de la velocidad de la luz (C). Ejemplos típicos de ellos son la traza que generaría un rayo de luz láser enviado desde la tierra y que barre radialmente una zona de la superficie de la luna conforme se mueve el puntero láser en la tierra, o el punto de fuga en que se cruzan dos reglas súper lumínicas.

En trabajos anteriores hemos delineado un programa de trabajo para los PSP mostrando que, contra la visión recibida sobre PSP, ellos han jugado históricamente y juegan actualmente un papel no menor en la medición en ciertas áreas de la física y parecen, por ende, más entretejidos con la práctica de la física de lo que se podría imaginar. En dichos trabajos, hemos aplicado el programa a la física del movimiento, ya sea a velocidades pre relativistas, como a velocidades relativistas.

En esta presentación proseguimos con este programa pero ahora focalizándonos en física cuántica. Discutimos primero la eventual naturaleza pseudoprocesual de las entidades cuánticas y la dependencia de dicha naturaleza de las mediciones probabilistas. Finalmente planteamos que si aceptamos esta reconceptualización de las entidades cuánticas, obtenemos una visión alternativa de la relación entre lo causal y lo pseudocausal.

Referencias Bibliográficas:
Dowe, P. (2000), Physical Causation. Cambridge: Cambridge University Press.
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FREDERIC BARTLETT Y THOMAS KUHN: ESQUEMA, ESQUEMA CONCEPTUAL Y GIRO COGNITIVO
Raúl Alberto Milone
Universidad Nacional de Cuyo, Universidad del Aconcagua- Argentina

El concepto de esquema fue fundamental para investigar la historia, la estructura y naturaleza de la revolución copernicana. Kuhn ([1957]) lo aplicó comprender las cosmologías aristotélico-ptolemaica y copernicana, y para describir el paso transformador de la primera a la segunda.  A su vez, el concepto de esquema tiene también como antecedente los estudios de Frederic Bartlett (1886-1969) primer catedrático de Psicología de la Universidad de Cambridge.

En la Historia de la Psicología se destaca los trabajos de laboratorio y de campo de Bartlett, quien estudió los procesos psíquicos, particularmente, la percepción y la memoria rechazando e innovando los enfoques dela época que se fundamentaban en las tesis del atomismo y asociacionismo estrictamente empíricos. Para ello, Bartlett introdujo la  noción-clave de esquema. Con ésta confrontó los resultados de Hermann Ebbinghaus (1850-1909) que investigaba los procesos mnémicos de manera elementalista y objetivista. Bartlett diseñó experimentos para demostrar que el recuerdo operaba dinámica y subjetivamente a través de la activación de esquemas. Los recuerdos serían eventos vitales dotados de fuerte sentido personal. Cuando un mismo relato, en condiciones de laboratorio, se transmitía a varios sujetos, cada uno lo recordaba según su propio esquema mnémico. El relato-fuente era modificado varias veces hasta que tornaba estable en el marco de un esquema, el cual obra en el seno de una comunidad. La elaboración y reelaboración se efectuaría, según Bartlett, como si fuera un patrón o engrama gestáltico (Bartlett, [1930]).

Por su parte, Kuhn ([1957]) concibió el esquema conceptual como marco de referencia que guía la investigación científica considerándolo un instrumento cognoscitivo también de naturaleza gestáltica. El esquema conceptual permitiría al científico, como miembro de una determinada comunidad de investigadores,  representar organizadamente el conjunto de fenómenos que estudia. Al articular supuestos, términos teóricos y observaciones, el esquema conceptual sería condición necesaria para describir, explicar  y predecir el comportamiento de los objetos naturales. Igualmente, cada esquema conceptual delimitaría el tipo de problemas y sus respectivas soluciones fijando una perspectiva epistémica en el curso histórico de una ciencia. Correspondería, entonces, ajustar el esquema conceptual a la aseveración de Davidson: “Los esquemas conceptuales son modos de organizar la experiencia; son sistemas de categorías que dan forma a los datos de las sensaciones; son puntos de vista desde los cuales los individuos, culturas o períodos examinan los acontecimientos que se suceden” ([1984], p. 189). Asimismo, Kuhn agregaría: un científico, para aplicar su esquema conceptual, tendría que creer y depositar su confianza en él. Dicho esquema también incidiría en la imaginación y creatividad. Quienes comparten un mismo esquema conceptual tenderían a observar, conceptualizar, argumentar y aplicar procedimientos de modo semejante. Para Kuhn, el esquema conceptual fue ‘modelo de realidad’, ‘armazón conceptual’, ‘marco de pensamiento’, ‘huellas’ y ‘surcos mentales’. Se asemejarían a un sistema de información almacenada o ‘estructura cognoscitiva’ (Neisser, [1967], p. 326).

Esta ponencia analizará críticamente los conceptos de esquema de Bartlett y de esquema conceptual de Kuhn indicando alcances, convergencias y especificidades. También, aunque los ámbitos de desarrollo y aplicación no fueron los mismos -Psicología Experimental e Historia y Filosofía de la Ciencia-, demostrará que ambos pensadores favorecieron un mismo punto de vista general, el cual se lo reconoce habitualmente como giro cognitivo.

Referencias bibliográficas:
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PIAGET, Jean. El nacimiento de la inteligencia en el niño [1947]. México: Grijalbo, 1994.

LA EPISTEMOLOGÍA Y EL PROBLEMA DE UN FUNDAMENTO ABSOLUTO: LÍNEAS ACTUALES DE COMPRENSIÓN
Santiago R. M. Gelonch Villarino
Universidad Nacional de Cuyo- Argentina

En los últimos años, cada vez más autores se abocan no tanto a proponer una solución a los problemas del conocimiento o la ciencia –en otras palabras, una epistemología concreta- cuando a procurar entender por qué es tan compleja la cuestión. Y así, paulatinamente se va caracterizando a la misma epistemología como una determinada manera de abordar al conocimiento implicada en un proyecto histórico o una suerte de programa de investigación, que no serían otros que la misma modernidad.  Epistemología designaría así una peculiar mirada hacia el conocimiento y la ciencia que, a lo largo de los siglos, se ha ido articulando de diversos modos. Desde los antecedentes cartesianos hasta las discusiones actuales, sus propuestas han sufrido transformaciones inimaginables en sus comienzos. Esto se refleja, incluso, en la polisemia del mismo término que, como se sabe, tiene diversos significados según tradiciones y lenguas.

Sin embargo, en todos los casos ese modo de tratar al conocimiento implica la necesidad de manifestar eo ipso su fundamento. Por lo mismo, en la medida en que en los últimos tiempos –desde los ’70 del siglo pasado-, aunque desde perspectivas muy diversas e incluso contrapuestas, han primado tendencias antifundacionalistas, se hace cada vez más visible la conexión de un sentido fuerte de epistemología con algún tipo de fundamento.

En esta ponencia se revisan en primer lugar algunos proyectos y propuestas actuales referentes a la ciencia y a la filosofía de la ciencia o epistemología. En ellos se muestra la necesidad de argüir en pos de la unidad de la ciencia. Mas también se ve la ausencia de una propuesta fuerte que, en virtud de su misma evidencia, permita resolver la cuestión de fondo; a saber, la de una racionalidad que comprenda a la diversidad científica en algún tipo de unidad. Valga aclarar que esto no significa que ningún filósofo tenga alguna propuesta al respecto; simplemente se toma nota de que no existe una propuesta o respuesta que sea más o menos general y aceptada como tal. Como señalan atinadamente varios autores, si bien en los últimos años las investigaciones han hallado importantes diferencias entre los miembros del Círculo de Viena, esto no obsta para que la Epistemología Clásica tuviera un proyecto común, más o menos unívoco y que, de hecho, determinó un modo de concebir la actividad científica. Por contraste, eso es lo que hoy parece ausente.

Se puede hablar entonces de una crisis de la epistemología. Estas dificultades son las que impelen a comprender su índole y, en consecuencia, identificar características de ese proyecto de los últimos siglos.  Se vislumbra así, como una de las causas de la crisis epistemológica, la no existencia de un principio, fundamento o punto de apoyo en que resolver las diferencias, relaciones o contradicciones tanto científicas cuanto epistemológicas. Se puede decir, por tanto, que existe una relación determinante entre epistemología y fundamento último o absoluto.

En segundo lugar, luego de mostrar el panorama anterior, se intentará argumentar el tema desde la mirada de autores –especialmente Richard Rorty- que justamente critican a la modernidad por intentar fundarse en absolutos. Y que, por eso mismo, si bien afirman la ciencia o el conocimiento, rechazan, en cambio, la pretensión de una epistemología. De modo explícito perciben la inescindible unidad que existe entre una fundamentación del conocimiento y la presencia –real o ficticia- de un absoluto. Por tanto, superar la modernidad, exige dejar de lado ambas cuestiones. Consiguientemente, por contraposición, queda en pie que la Epistemología es insostenible sin una intrínseca relación a un fundamento absoluto, divino o material, metafísico o metodológico.

Este análisis se reforzará con las argumentaciones de las Srtas. Gargiulo, Takemura y Filippi. En sus comunicaciones de manifestarán itinerarios filosóficos que explicitan la mencionada relación entre epistemología y fundamento. La Lic. Gargiulo analiza el itinerario de Paul Feyerabend y las razones de su crítica a la racionalidad científica. Por su parte, Takemura y Filippi desarrollan aspectos fundamentales de la Epistemología de James Ferrier, filósofo escocés que, precisamente, acuñó el vocablo epistemología junto al de ‘agnoiología’ o teoría de la ignorancia. Tanto Ferrier como Feyerabend ilustran claramente la articulación entre epistemología y fundamento, de modo positivo el primero y negativo el segundo.

Referencias bibliográficas:
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– Symons, J., Pombo, O. y Torres, J.M. (eds.): Otto Neurath and the Unity of Science, Springer, Dordrecht Heilderberg London New Yord, 2011.

“EL CAMBIO DE TEMA” Y LAS NEGACIONES DE LAS LÓGICAS NO CLÁSICAS
Andrés Bobenrieth M.
Universidad de Valparaíso, Universidad de Chile- Chile

En este trabajo se estudiara con detenimiento el clásico argumento de Quine en contra de las lógicas no-clásicas, presentado por Quine en su libro Philosophy of Logic (Cambridge: Harvard Univ. Pres, 1970 [Traducción española: Filosofia de la Logica (Madrid: Alianza, 1973]). En él Quine considera la posibilidad de modificar la lógica habitual y permitir a través de algún procedimiento técnico el que una afirmación y su negación sean admitidas en el sistema, frente a lo cual señala que con ello simplemente ya no se estaría hablando de negación, por lo cual se “habría cambiado de tema”.

Para hacer frente a este argumento, en primera media, presentaré los argumentos de Newton da Costa en contra de este planteamiento (véase: da Costa, N. C. A. Ensaio sobre os fundamentos da Logica, Sao Paulo: Hucitec y Editora USP, 1980, da Costa, N. C. A.  “The Philosophical Impact import of paraconsistent logic” The Journal of Non-clasical Logic, vol. 1, no, 1[1982] p. 1-19), quien dice que incluso aceptando que se puede haber realizado alguna modificación en el significado de las conectivas, esto no quiere decir que se haya cambiado de tema, pues el tema sigue siendo la lógica y cuáles son las características de las distintas conectivas que se pueden establecer en la lógica. De hecho la lógica paraconsistente permite realizar lo que Quine sugería, sin que por ello se esté abandonando el ámbito de la lógica.

Luego, haré referencia a la discusión que se dio en torno a la noción de negación en el siglo XX entre autores vinculados a los desarrollos lógicos contemporáneos, especialmente las diversas publicaciones de los últimos 30 años que se han ocupado en extenso de ella. (Entre otros Apostel, Leo (ed.) Negation [Lovain, Editions Nauwelaerts, 1972]; Gabbay y Wansing (eds.) What is Negation? [Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 1999]).

A continuación, presentare los rasgos principales de la posición que al respecto defiendo que he denomino visión antirealista sobre la negación, la cual tiene como dos de sus puntos básicos, primero, la tesis de que no hay nada en la realidad que “corresponda” a la operación mental que realizamos cuando negamos (lo que se expresa tradicionalmente al señalar el carácter sincategoremático de la negación), y, segundo, que la negación no sólo tiene que tomarse como un operador que permite conformar la contradictoria de cualquier enunciado. En efecto, siguiendo la línea de trabajo del lingüista Horn en A Natural History of Negation (Chicago: Chicago University Press, 1980), se defenderá la existencia de varios tipos de negación y de distintas relaciones de incompatibilidad.

Todo esto nos llevará a un cuestionamiento más radical de la posición de Quine, teniendo como referente su propuesta de una epistemología naturalizada. Si la lingüística establece que hay varios tipos de negación, se puede argumentar que siguiendo la planteamientos epistemológicos de Quine no habría espacio para descartar esto en virtud de una concepción sólo basa en posiciones filosóficas o de definición de los términos lógicos, pues en el primer caso se estaría aceptando algo así como una “filosofía primera” y en el segundo que habría enunciado analíticos que no puedes ser cuestionados por la experiencia, ambos planteamientos muy lejanos de varias de las ideas centrales de la filosofía de Quine. Si lo que nos preocupa es seguir hablando de negación, parece claro que esta noción surge del lenguaje natural y que además se puede entender dentro de un amplio espectro de conceptualizaciones de ella, las cuales pueden ser bastante diferentes entre sí.

Frente a ello solo queda a disposición de Quine argumentos de tipo pragmático para defender la exclusión de las lógicas no-clásicas del ámbito de la lógica. Tales como cuando habla de que “la lógica intuicionista carece de la familiaridad, la conveniencia, la simplicidad y la belleza de nuestra lógica” (op. cit. p. 87). Se recogerán planteamientos posteriores de Quien cuando vuelve a tocar la problemática (Cfr. Føllesda, D. y Quine, D.; Quine in Dialogue. Cambridge, MA: Harvard Univ. Press. 2008, p.77 [Entrevista “Lógica del siglo veinte”,  pp. 57-68.]).

Frente a ello se le puede plantear a Quine que el uso de la negación (y en general de estructuras que establecen incompatibilidades) en el lenguaje natural parece que no tienen la simplicidad, así como otras características de ese tipo, que tiene la negación proposicional que inventaron los estoicos, y que fue nuevamente impulsada por Frege, pero eso no nos puede llevar a abandonar el estudio de la diversidad y complejidad que alberga la negación (y/o operaciones conceptuales afines), sobro todo teniendo en cuenta que constituye(n) una de nuestras principales herramientas cognoscitivas. Tomando la analogía del barco de Neurath, si tenemos que elegir qué instrumentos incorporaremos a ella para orientar nuestra navegación, parece que lo más adecuado desde un punto de vista pragmático es incluir aquellos que hayan sido construidos para enfrentar la más amplia diversidad de situaciones en que nos podamos encontrar, y no simplemente preferir llevar sólo aquellos que están programados para dirigirnos en los hermoso días de cielos claros y mar calmada.

EPISTEMOLOGÍA  Y  POLÍTICA
Carlos Verdugo S.
Universidad de Valpararaíso- Chile

En un libro reciente editado por Noretta Koertge y que lleva por título SCIENTIFIC VALUES AND CIVIC VIRTUES (2005)se examina la importancia de la ciencia o del conocimiento científico para la mantención y desarrollo de la democracia liberal.   Esto se debería a que la democracia  requiere no solo que los ciudadanos estén comprometidos con ciertos valores tales como la tolerancia a las opiniones de los demás, sino también a que estén equipados con ciertos conocimientos básicos acerca de cómo funciona el mundo natural y social. Si esto fuera así, las críticas al conocimiento científico  o a la ciencia puestas de moda por el así llamado  “postmodernismo” estarían debilitando los sistemas democráticos. Unos de los objetivos de esta ponencia será mostrar que ya en los años 40 y 60, Russell y Popper mostraron que, efectivamente, la aceptación de ciertas concepciones sobre el conocimiento humano tienen repercusiones o influencias sobre la política y el tipo de sistema político que decidamos aceptar.  Así, por ejemplo,  Russell sostenía que el relativismo epistemológico, entendido como  la tesis de que no existe una verdad objetiva y el pragmatismo epistemológico, esto es, la idea de que verdad y utilidad son lo mismo, se hallaban estrechamente vinculados con posturas autoritarias o totalitarias. Por otro lado, Popper argumentaba que la creencia en la posibilidad de un estado de derecho o en la posibilidad de un imperio de la ley así como de la justicia y libertad, difícilmente podía dar lugar y sobrevivir frente a la aceptación de una epistemología según la cual no hay hechos objetivos.

Mostraré, además, que el rechazo de Popper a la idea de que no hay hechos objetivos y , por lo tanto, verdad en sentido objetivo, no lo obliga a aceptar la tesis de que exista un criterio de verdad que permita tener certeza de que hemos encontrado la verdad. De hecho, Popper , ha denunciado que la doctrina de que la verdad es manifiesta, de que la verdad cuando se la exhibe desnuda ante nosotros, es siempre reconocible como verdad, estaría a la base de todo tipo de fanatismo y de posiciones autoritarias  en el campo de la política y de la religión. Una consecuencia de lo dicho anteriormente es que , según Popper, tanto una epistemología que niegue la existencia de hechos objetivos o de verdad objetiva así como una epistemología que asuma la doctrina de que existe un criterio de verdad que permita que la verdad sea manifiesta conducirían a posturas políticas autoritarias o dictatoriales. Otra consecuencia de las tesis anteriores es que la tolerancia política no se basa en la tesis de que no existe la verdad o de que todo individuo tiene algo así como su propia verdad, sino más bien se fundamenta en que la tolerancia es posible debido a que nunca podemos estar seguro de que estamos en posesión de la verdad y de que debemos admitir que podemos estar equivocados.

Referencias Bibliográficas:
Jarvie, Jean y S. Pralong (eds.) 1999.   Popper’s Open Society:  After Fifty Years, London: Routledge.
Koertge, N. (ed.) 2005:  Scientific Values and Civic Virtues, New York: Oxford University Press.
Popper, K. 1967.  Conjeturas y Refutaciones.  Barcelona:  Paidós.

COMUNICACIONES:

EL ORIGEN  DE LA VIDA, LA EXTENSIÓN DEL PARADIGMA DARWINIANO Y EL PROGRESO DE LA CIENCIA
Juan Manuel Torres
Universidad Nacional de Cuyo- Argentina

Entre las tesis Richard Dawkins se encuentra la del gen egoísta que afirma que el sujeto del proceso evolutivo no es el fenotipo sino el gen o replicador. Más aún, según Dawkins, éste se vale de la maquinaria celular y de los organismos para replicarse y prosperar. Esta doctrina es contraria a la ortodoxia darwiniana para la cual el sujeto del proceso evolutivo es el fenotipo u organismo. Otra tesis de Dawkins es que el proceso darwiniano (mutación, selección y adaptación) también debe ser usado para entender el origen de la vida.

En esta contribución mostramos que las tesis de Dawkins no son originales. La doctrina de: a) gen como unidad de selección y b) la extensión del paradigma darwiniano para la explicación del origen de la vida, ya habían sido formuladas explícitamente por Sol Spiegelman en los años 60. Spiegelman había desarrollado in vitro un sistema de especies moleculares -el sistema Qβ- que, según él, exhibía aspectos que ayudaban a entender el origen de la vida a partir del RNA y mediante un proceso darwiniano. Sus contribuciones jugaron luego un rol fundamental en uno de los intentos más elaborados para esclarecer el origen de la vida,  la teoría del hiperciclo del premio Nobel Manfred Eigen. Debe destacarse que Spiegelman se adelantó a enunciar la que, luego del descubrimiento de las ribozimas por T. Cech y S. Altman, se llamó ‘hipótesis del RNA World’

Finalmente, nuestra contribución refiere la opinión del mismo Darwin y otros científicos del siglo XIX sobre la naturaleza de la vida y analiza las lecciones que el estudio de estas doctrinas decimonónicas deja para la discusión epistemológica en torno al progreso y fronteras de la ciencia natural tal como lo plantea la influyente obra de N. Rescher Los Límites de la Ciencia.

Palabras claves: Origen de vida, Ch. Darwin, A. Oparin, E. Haeckel, R. Dawkins, S. Spiegelman, Darwinismo, Sistema Q-Beta, Cuasi especies moleculares, hiperciclo, RNA World, Progreso Científico, N. Rescher, Límites de la Ciencia

Referencias Bibliográficas:
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Rescher, N., 1984, The Limits of Science, University of California Press (traducción al español, Los Límites de la Ciencia, Tecnós 1994
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“NOMBRES VACÍOS, ENUNCIADOS EXISTENCIALES NEGATIVOS Y CONTRIBUCIÓN SEMÁNTICA DEGENERADA: UNA ALTERNATIVA ANTE LA  PRETENSIÓN DE EXISTENCIA”
Rafael Miranda Rojas
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso- Chile

El problema de los empty names, los nombres vacíos, es uno de los puzzles que generan mayores dificultades a la teoría de la referencia directa. Estrechamente ligado con el problema de los enunciados existenciales negativos verdaderos, plantea la cuestión de cómo ciertas oraciones sin referente puedan tener cierto valor de verdad. La idea inicial es bastante sencilla: Si un nombre N carece de un referente R, y la teoría de la referencia directa reconoce como el contenido semántico del término N precisamente el referente R, entonces la oración en que esto ocurra está de algún modo incompleta y, por ende, carece de valor de verdad.

Este escrito discute esta cuestión a la luz de los aportes de la teoría de la referencia directa. Anthony Everett y Thomas Hofweber (2000), destacan cuatro vías para responder a este asunto desde una perspectiva centrada en la teoría de la referencia directa: i) Negar la teoría de la referencia directa y tratar los nombres vacíos como descripciones no denotativas; ii) Negar que las oraciones que contengan nombres vacíos sean completas, y aceptar que no tienen un determinado valor de verdad; iii) Negar que los nombres vacíos no se sostienen para ningún objeto, sino que se sostienen para objetos abstractos, o para los objetos denominados meinongeanos; iv) Afirmar que hay nombres vacíos sin referente alguno, aceptar la tesis de la referencia directa, y conceder que las oraciones que incluyen nombres vacíos tienen valor de verdad, negando que haya algún conflicto entre estas tesis. Para la teoría de la referencia directa el ideal sería alcanzar la postura iv).

Respecto al problema de los enunciados existenciales negativos, la tesis que se propone defender es que la noción de existencia no debiese en un plano lingüístico ser presupuesta para que su negación lo sea. De este modo, en los casos paradigmáticos de los entes de ficción, se plantea que pretender o fingir que dichos entes existen para ulteriormente negar su existencia es un paso innecesario. Debe ser viable negar la existencia sin suponer la existencia previa, como debe ser viable afirmar la existencia sin suponer la no existencia. Si esto no es así, entonces se abre paso al problema de que “Pegaso no existe” deba suponer la existencia del mismo para negarla, lo cual traiciona la idea de dicho enunciado. Probablemente es por este motivo que la discusión se ha centrado en dichos nombres vacíos. En el desarrollo de esta cuestión se discutirá la postura de Anthony Everett (2000, 2003), a partir de la cual se propone la idea de una contribución semántica degenerada (degenerate semantic contribution) por parte de un nombre vacío, de modo tal que no conlleve rechazar que los enunciados que los consideren carezcan de valor de verdad y que, no obstante, esto exija tomar partido por una postura en la cual lo que el nombre vacío aporte a dicho enunciado sea un contenido descriptivo. Esto coincide con la cuarta postura anteriormente mencionada en torno a la teoría de la referencia directa. Sin embargo, como se verá, esta propuesta parece conceder implícitamente la noción de existencia como presupuesta, lo que aquí se pretende evitar. Finalmente, se discutirá que alcances tiene la noción de mundo posible en esta discusión.

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A EXISTÊNCIA DAS ENTIDADES MATEMÁTICAS SEGUNDO QUINE: NATURALISMO, HOLISMO E O ARGUMENTO DA INDISPENSABILIDADE
Jean Rodrigues Siqueira
Universidade Camilo Castelo Branco- Brasil

É possível afirmar que objetos matemáticos existem? Quando os matemáticos falam a respeito de números, funções, conjuntos, etc., eles estão falando de coisas que existem realmente? Ao longo da história do pensamento ocidental, muitos responderam com um “sim” a esse tipo de pergunta, e muitos outros responderam com um sonoro “não”; alguns, ainda, disseram que a resposta dependeria fundamentalmente do que se entende por “existência”. Na filosofia contemporânea em particular, o chamado “argumento da indispensabilidade” talvez seja a mais influente tentativa de justificar um “sim” à questão da existência dos objetos matemáticos. Esse argumento, associado principalmente ao filósofo estadunidense W. V. O. Quine (e, em grande medida, também a seu conterrâneo Hilary Putnam), sustenta que precisamos nos comprometer com a existência de objetos matemáticos, haja vista não podermos abrir mão da matemática na prática científica. Colocado na forma padrão, o argumento da indispensabilidade pode, basicamente, ser reduzido a um silogismo: (P1) Devemos admitir a existência de todas e apenas das entidades que são indispensáveis para nossas melhores teorias científicas; (P2) Entidades matemáticas são indispensáveis para nossas melhores teorias científicas; (C) Portanto, devemos admitir a existência de entidades matemáticas. Apresentado dessa maneira, o argumento certamente é válido. Mas o que dizer de sua solidez ou correção? Nesse ponto, duas expressões que ocorrem em suas premissas parecem exigir maior atenção e cuidado: o que, exatamente, significa dizer que uma entidade é “indispensável” para uma teoria? Além disso: a quê, exatamente, o argumento pretende se referir ao mencionar “nossas melhores teorias científicas”? Nesta comunicação pretendo explorar o significado preciso dessas expressões na obra de Quine e, assim, avaliar a solidez de sua versão do argumento da indispensabilidade. Ao fazer isso, colocarei em destaque o modo como esse argumento articula teses centrais do seu pensamento, notadamente sua abordagem naturalista e seu holismo.

Referencias Bibliográficas:
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MADDY, P., 1992, “Indispensability and Practice”. Journal of Philosophy, 89, pp. 275-289.
SOBBER, E., 1993, “Mathematics and Indispensability”. Philosophical Review, 102, 1993, pp. 35-57.

CONSIDERAÇÕES SOBRE A FILOSOFIA DA PSICOLOGIA DE LUDWIG WITTGENSTEIN: A RELAÇÃO ENTRE INTERIOR, EXTERIOR E EXPRESSÃO
Filicio Mulinari
Universidade Federal do Espírito Santo- Brasil

Em seus escritos tardios, principalmente naqueles que dedicou aos estudos de sua Filosofia da Psicologia, Ludwig Wittgenstein propõe um método original de abordagem aos conceitos e verbos psicológicos ao atentar para a relação existente entre vivência e significado. Ao contrário da corrente behaviorista de sua época, Wittgenstein não propõe em sua filosofia da psicologia um estudo empírico dos fenômenos psicológicos, mas sim um estudo do emprego lingüístico dos termos psicológicos voltado principalmente para a conexão entre interior, exterior e expressão. Assim, o que o filósofo propõe é um estudo descritivo das expressões lingüísticas, atentando principalmente para a interação existente entre a experiência cognitiva e o significado dos termos psicológicos no uso da linguagem. Nesse sentido, o objetivo de Wittgenstein seria o de clarificar o uso dos termos psicológicos a fim de acabar com certas “ilusões” conceituais provenientes dos mesmos. Dentre essas ilusões, uma se destaca no presente trabalho: a ilusão conceitual existente na dicotomia filosófica entre interior/exterior. O interior é tradicionalmente entendido como a ‘experiência mental’ particular de um sujeito. Esse interior, a princípio, sendo uma instância privada a outros sujeitos, revela profundos problemas filosóficos no que diz respeito à significação dessas vivências interiores. Afinal, como é possível falar para outra pessoa de vivências que são, aparentemente, privadas e acessíveis somente ao sujeito que as possui e/ou experiência? É importante salientar que aqui o que está em questão não é um estudo das vivências privadas em si mesmas, mas sim da capacidade lingüística do sujeito de exteriorizar essas vivências tidas no interior da experiência pela expressão lingüística. Nesse sentido, o presente trabalho procura apresentar um panorama introdutório dessa relação entre interior, exterior e expressão e, ainda, observar a importância que Wittgenstein concede ao caráter público da significação das vivências interiores.

Palavras-chave: vivência interior – exterior – significação – expressão

Referencias Bibliográficas:
HINTIKKA, Merril; HINTIKKA, Jaakko. Uma investigação sobre Wittgenstein. Trad. Enid Abreu Dobránsky. Campinas: PAPIRUS, 1994.
JOHNSTON, Paul. Wittgenstein: Rethink the inner. New York: Routledge Press, 1993.
MARQUES, Antonio Carlos. O interior: linguagem e mente em Wittgenstein. Lisboa: Fundação Calouste Gulbenkian, 2003.
MULHALL, Stephen. Wittgenstein’s Private Language: Grammar, Nonsense and Imagination in Philosophical Investigations §§ 243-315. Oxford (USA) : Oxford University Press, 2008.
SCHULTE, Joachim. Experience and Expression: Wittgenstein’s Philosophy of Psychology. Oxford: Clarendon Press, 1995.
WILLIAMS, Meredith. Wittgenstein, Mind and Meaning: Toward a social conception of mind. New York: Routledge Press, 1999.
WITTGENSTEIN, Ludwig. Últimos escritos sobre a Filosofia da Psicologia. Trad.: António Marques, Nuno Venturinha, João Tiago Proença. Lisboa: Fundação Calouste Gulbenkian, 2007.
______. Tratado lógico-filosófico e investigações filosóficas. 3. ed. – Lisboa: Fundação Calouste Gulbenkian, 2002.
______. Investigações filosóficas. 2. ed. – São Paulo: Abril Cultural, 1979.
WRIGHT, Crispin. Rails to infinity: essays on themes from Wittgenstein’s Philosophical Investigations. Cambridge: Harvard University Press, 2001.

A RELEVÂNCIA EPISTEMOLÓGICA DA TEORIA DE MUNDOS-PRÓPRIOS DE JAKOB VON UEXKÜLL
Elaine Cristina Borges de Souza
Universidade Federal do Espírito Santo- Brasil

Jakob von Uexküll (1864-1944), importante biólogo estoniano, foi uns dos pioneiros da etologia e da biossemiótica e desenvolveu a Teoria de Mundos-Próprios que exerceu uma influência significativa em parte da biologia teórica e da filosofia da biologia após meados do Século XX. O termo ‘mundo-próprio’, no original alemão Umwelt, pode ser aplicado para destacar as diferentes formas de agir e de perceber no mundo dos organismos. Para Uexküll, cada organismo vivo tem um mundo-próprio particular que é a composição entre seus ‘mundo-de-ação’ e ‘mundo-de-percepção’; logo, diferentes organismos têm diferentes mundos-próprios e, portanto, diferentes formas de agir e de perceber no mundo. Assim, um mundo-próprio se constitui por meio da relação significativa entre organismo e meio. O propósito deste trabalho é assinalar a relevância epistemológica do termo ‘mundo-próprio’: ele torna a relação sujeito-objeto uma relação sistêmica entre eles e cuja capacidade de significar os objetos constitui uma propriedade biológica fundamental dos organismos vivos. Como uma propriedade biológica fundamental, do ponto de vista de Uexküll, a capacidade de significação dos organismos não se reduz a propriedades físicas ou à determinação histórica da evolução biológica. Interessa a Uexküll estudar a ‘estrutura’ dos mundos-próprios alternativamente às correntes fisicalistas e evolucionistas na biologia.

Referencias Bibliográficas:
DEELY, John. Umwelt. Semiotica vol. 134 n. 1, p. 125-135, 2001.
SHAROV, A. Towards the semiotic paradigm in biology. Semiotica, 1998, 120, 403-419.
UEXKÜLL, Jakob Von. Dos animais e dos homens. Lisboa: Edições Livros do Brasil, 1982
UEXKÜLL, Jakob Von. Ideas para una concepción biológica del mundo. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1945 [1922].

CATEGORÍAS ILOCUTIVAS Y PATRONES METONÍMICOS: SU UTILIDAD EN UN MODELO PRAGMÁTICO INFERENCIALISTA
Claudia Muñoz Tobar
Universidad de Concepción- Chile

Contra lo que postula la pragmática inferencialista estándar (Searle 1975; Grice 1975), sostendremos que el proceso que conduce a la comprensión de la intención comunicativa del hablante no requiere especificidad en la identificación de la fuerza. En situaciones cotidianas el éxito comunicativo se alcanza mediante enunciados que evocan la fuerza ilocutiva general (directiva, por ejemplo) en un nivel lo suficientemente relevante como para obtener del oyente la respuesta esperada. Así por ejemplo, si el hablante dice: “No alcanzo ese libro” es altamente probable que su interlocutor colabore con él alcanzándole el libro desde lo alto del estante, ya que el enunciado en ese contexto expresa un alto grado de fuerza directiva. La orientación convencionalista que caracteriza al Modelo Pragmático Estándar (MPE) le impide ofrecer una explicación satisfactoria de casos tan usuales como este, porque modeliza el proceso interpretativo tomando como base el conocimiento ideal de los participantes del conjunto de asociaciones unívocas de forma-fuerza (fuerza literal) en su lengua. En el MPE el éxito en la interpretación de enunciados indirectos, como el de nuestro ejemplo, se produce cuando el oyente, a partir de la identificación de una incongruencia entre la fuerza literal del enunciado (asertiva) y el contexto, logra identificar el tipo específico de acto de habla (una petición) que el hablante ha querido realizar. La ventaja de sostener una base convencional (o  literal) para la comprensión del componente ilocutivo es que otorga a la pragmática un estatus explicativo. La dificultad consiste, sin embargo, en que no se toma en cuenta que las interacciones ocurren siempre en contexto, que solemos seleccionar formatos no convencionales para manifestar nuestras intenciones comunicativas y que se recarga innecesariamente el modelo tornándolo incompatible con la rapidez y automaticidad de la interpretación cotidiana, aspecto este último al se ha dirigido la crítica de los lingüistas (Gibbs 1994) a los modelos ofrecidos por la filosofía del lenguaje. Proponemos eliminar el paso de categorización que conduce a la implicatura e integrar, como se ha propuesto en la lingüística cognitiva (Barcelona 2003, Ruiz de Mendoza & Pérez Hernández 2003), patrones inferenciales metonímicos. De esta manera no sólo se reducen las inferencias, dotando al modelo de economía cognitiva, sino que se da a la pragmática inferencialista una proyección explicativa sin tener que recurrir, como hicieron sus precursores, a un concepto de literalidad fuerte y a la semántica de condiciones de verdad (Searle 1969).Por otro lado, el proceso de fijación del grado de cumplimiento de los parámetros de fuerza en los enunciados (nivel construccional) no asegura el éxito comunicativo. Las categorías ilocutivas constituyen lexicalizaciones paramétricas de distintos grados de fuerza pragmática (orden, petición, sugerencia y consejo, por ejemplo, parametrizan distintos grados de directividad) a las que recurrir cuando fallan las implicaturas (o proceso inferencial), generando situaciones recursivas que permiten explicitar la intención ilocutiva del hablante para retomar luego la interacción original.

Referencias Bibliográficas:
– Barcelona, Antonio (2003). “The case for a metonymic basis of pragmatic inferencing: Evidence from jokes and funny anecdotes” en Panther, Klaus-Uwe and Linda Thornburg (eds.), Metonymy and Pragmatic Inferencing (pp. 81-102), Amsterdam / Philadelphia: John Benjamins.
– Gibbs, R. (1994). The Poetics of mind. Cambridge: Cambridge University Press.
– Grice, H.P. (1975). “Logic and conversation”. En P. Cole & J. Morgan (Eds.), Syntax and semantics: vol.3. Speech acts (pp. 41-58). New York: Academic Press.
– Ruiz de Mendoza, F.J. & Pérez Hernández L. (2003) “Cognitive operation and pragmatic implication” en Panther, Klaus-Uwe and Linda Thornburg (eds.), Metonymy and Pragmatic Inferencing (pp. 23-50), Amsterdam / Philadelphia: John Benjamins.
– Searle, J. (1969). Speech acts: an essay in the philosophy of language, Cambridge University Press.
– Searle, J. (1975). “Indirect speech acts”. En Peter Cole and Jerry Morgan (Eds.), Syntax and semantics, vol.3. Speech acts (pp. 59–82). New York: Academic Press.

VERDAD Y FUNDAMENTO EN JAMES FERRIER COMO LAS CARAS DE LA MISMA MONEDA
Ema Takemura
Universidad Nacional de Cuyo- Argentina

El neologismo “epistemología” fue definido por primera vez por James Frederick Ferrier, en su obra Institutes of Metaphysic. En esta obra el autor realiza una exposición completa de su sistema filosófico, y por tanto constituye el foco de análisis para este  trabajo.

Aquí se pretende desentrañar la relación que existe entre la epistemología como parte esencial de la filosofía y lo que oficia como fundamento de la misma, que no es otra cosa más que la verdad. En efecto, Ferrier afirma que el fin último al que aspira la filosofía no es otra cosa más que la consecución de la verdad por el camino de la razón[1].

La epistemología no puede hallarse aislada de este sistema, pues en ella está la clave para entender el todo.  Ella es el paso primero y primordial que debe cumplir la razón para llegar a la verdad –fin último de la filosofía-, en tanto que muestra el fundamento absoluto del conocimiento. Mas no lo sería del todo si éste no fuera también fundamento de la existencia, ya que lo conocido es igual a lo existente. Y es así como la ontología sería culminación de la tarea epistemológica, cuya verdad es una y la misma.
____________
[1] Cf. FERRIER, James. Institutes of Metaphysic.Edimburgo, William Blackwood and Sons, 1856.p.3.

Referencias Bibliográficas:
Boucher, David. The late 19th century Scottish idealists and the problem of philosophy.The Journal of Scottish Philosophy, 2 (2) 2004.
Ferrier, James. Institutes of Metaphysic.Edimburgo, William Blackwood and Sons, 1856.
Haldane, John. Introduction to: ‘Dissolving Hume´s paradox: on knowledge of mind and self’ James Frederick Ferrier. TheJournal of Scottish Philosophy, 5 (1) 2007.
Keefe, Jenny. James Ferrier and the theory of ignorance.The Monist.Vol 90, n° 2., 2007.

CRÍTICA DE WITTGENSTEIN A LA TEORÍA DEL JUICIO DE BERTRAND RUSSELL: EL PROBLEMA DEL SIN SENTIDO
Alexis Zúñiga Rojas
Universidad de Santiago de Chile- Chile

Uno de los diálogos más ilustrativos sobre el problema del sinsentido en filosofía analítica del lenguaje lo llevan a cabo los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein; éste nace con la crítica de Wittgenstein a la teoría del juicio que presentara en 1909 y defendiera hasta 1913 el que fuera su maestro en Cambridge. El autor del Tractatus le reprochaba a su maestro la posibilidad que otorga su teoría para juzgar un sin-sentido [Tractatus Logico-Philosophicus § 5.5422 y en “Notas de lógica”, 1913] con sólo utilizar el principio de sustitutividad [carta dirigida a Russell con fecha enero de 1913]; este principio afirma que podemos sustituir en una proposición elementos de un tipo por otros elementos del mismo tipo sin que se aprecie una variación semántica en dicha proposición. Puesto que Russell en su teoría del juicio como relación múltiple trata como términos tanto a los objetos como a las relaciones colocándolos a un mismo nivel ontológico, podemos pasar a sustituir términos-objetos por términos-relaciones generando oraciones tan absurdas como lo son: “mató mató César” o “libro cuida a Juan”, alterando claramente la significación del juicio analizado.

La crítica de Wittgenstein la debemos entender bajo la concepción de “sentido” defendida en el primer periodo de su pensamiento; en él el sentido se afirma de la proposición, es su posibilidad de ser verdadera o de ser falsa sin que de hecho lo sea. Para Wittgenstein la proposición “debe ya tener un sentido; la aseveración no puede dárselo, pues lo que se asevera es el sentido mismo” (Tractatus: 4.064). Es a esto a lo que se refería Wittgenstein en  la carta que le envía a Russell  fechada en  junio de 1913. Leámosla:

“Puedo ahora expresar exactamente mi objeción a su teoría del juicio: creo que es obvio que de la proposición ‘A juzga que (digamos por ejemplo) a esta en la relación R con b’, si se analiza correctamente, deben seguirse directamente, sin el uso de ninguna otra premisa, la proposición ‘aRb v ØaRb’. Tu teoría no satisface plenamente esta condición”. (Wittgenstein: 1982, 211)

Obviamente la teoría de Russell no garantiza que las proposiciones siempre puedan ser o bien verdaderas o bien falsas. El juicio “Esta mesa portapluma al libro”, no puede figurar estado de cosas alguno, no podemos encontrar un lugar para él en el espacio lógico, por tanto, ni puede ser verdadero ni puede ser falso; es un sinsentido.

Referencias Bibliográficas:
Russell, B. (1968). “Acerca de la naturaleza de la verdad y la falsedad”. En B. Russell, Ensayos filosóficos. Madrid: Alianza.
Russell, B. (1949). “Conocimiento por familiaridad y conocimiento por descripción”. En B. Russell. Misticismo y  lógica. Paidos: Buenos Aires.
Russell, B. (1970). “La filosofía del atomismo lógico”. En B. Russell, Lógica y conocimiento. Taurus: Madrid.
Russell, B. (1999). “La comprensión de las proposiciones”. En B. Russell, Análisis filosófico. Paidos: Barcelona.
Wittgenstein, L. (1982). Diario Filosófico (1914-1916). Barcelona: Ariel.
Wittgenstein, L. (1973). Tractactus Logico-Philosophicus. Madrid: Alianza.

LA CONSIDERACIÓN DE LA IGNORANCIA EN LA UNIDAD DE LA CIENCIA EN JAMES FREDERICK FERRIER
María Teresa Filippi
Universidad Nacional de Cuyo- Argentina

El estudio, tanto actual como de otrora, de las posturas escépticas es exigible para que la tarea epistemológica no se muestre inacabada. En relación a esto, James Ferrier dedica gran parte de su obra al análisis del escepticismo surgido del pensamiento común, con el propósito de proclamar la validez de nuestras pretensiones epistemológicas.

En esta disputa resulta de fundamental interés el modo de proceder basado en la contrastación de la verdad con el error: no basta con exponer la verdad sin antes exhibir y combatir el error. Si las verdades filosóficas han de ser verdades demostradas, la filosofía debe antes encargarse de rectificar los fallos del juicio natural. Es aquí donde cobra importancia la Agnoiología o Teoría de la ignorancia, y su intento por revelar la consideración necesaria de la ignorancia humana en toda filosofía, a la vez y mediante, la eliminación de cualquier vacilación en relación a la identidad entre epistemología, agnoiología y ontología, de todo sistema que pretenda ser racional y verdadero.

Dado que el conocimiento debe considerar la imperfección de la racionalidad humana, en orden a descubrir de qué somos ignorantes, es inevitable que, en su búsqueda de la verdad, se patentice la urgencia de un fundamento absoluto capaz de guiar a la razón, en su condición limitada y finita, hacia su fin.

Referencias Bibliográficas:
Ferrier, James. Institutes of Metaphysic. Edimburgo, William Blackwood and Sons, 1856.
Cf. Keefe, Jenny. James Ferrier and the theory of ignorance. The Monist. Vol 90, n° 2., 2007.
TOMÁS DE AQUINO. In duodecim libros Metaphysicorum Aristotelis expositio. Ed. M.R. Cathala y R. Spiazzi, Torino, Marietti, 1971.
TOMÁS DE AQUINO. Summa Theologiae. Madrid, Ed. BAC, 1964.

PAUL KARL FEYERABEND, LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA Y LOS ABSOLUTOS
María Teresa Gargiulo
Universidad Nacional de Cuyo- Argentina

La intención de nuestro artículo es presentar el itinerario intelectual de Paul Karl Feyerabend. Esbozar el camino por el cual va superando y refutando paulatinamente las contradicciones e inconsistencias que encuentra en su formación positivista, en el racionalismo crítico de su maestro Popper, en el relativismo que sostuvo entre las décadas del  70 y 80. Y mostrar como todo ello lo conduce, al final de su vida, a redescubrir la necesidad y existencia de un fundamento absoluto del conocimiento humano que designa con el nombre de Dios, mundo o  Ser “con mayúscula”.

El epistemólogo que mantuvo una constante lucha contra los falsos absolutos erigidos por el positivismo lógico y el racionalismo científico parece acercarse, finalmente, a un  nuevo Absoluto.

Referencias Bibliográficas:
Ayer A.J., El positivismo lógico, Fondo de cultura económica, Madrid, 1978.
Gelonch Villarino S., “Ciencia, Metafísica y Filosofía. O para una nueva Unidad del Saber”, en Ciencia y Tecnología. Reflexiones humanistas, J. M. Torres y J. E. Calderón (comp.), EDIUNC, Mendoza, 2009.
Farrell R. P., Feyerabend and Scientific Values. Tightrope-Walking Rationality, Kluwer Academic Publishers, Netherlands, 2003.
Feyerabend P. K., Complementarity, Aristotelian Society, Suplementary Volumes, Vol. 32 (1958).
____ Materialism and the Quantum Theory, Slavic Review (25) 3, 1966.
____ Contra el Método: Esquema de una Teoría Anarquista del Conocimiento, Ariel, Barcelona, 1974.
____ Consuelos para un especialista, en La crítica y el desarrollo del conocimiento,  Imre Lakatos y Alan Musgrave (eds.) , Grijalbo, Barcelona, 1975.
____ Realism, rationalism and scientific method, Philosophical papers vol. I, Cambridge University Press, London, New York, 1981.
____ Tratado contra el método, Tecnos, Madrid, 1981.
____ Límites de la ciencia. Explicación, reducción y empirismo, Paidós, Barcelona, 1989.
____ La ciencia en una sociedad libre, Alberto Elena (trad.), Veintiuno Editores s.a., Madrid, 1990.
____ Diálogos sobre el Conocimiento, Cátedra, Madrid, 1991.
____ Matando el Tiempo. Debate S.A., Madrid, 1995.
____ La Conquista de la Abundancia.La abstracción frente a la riqueza del ser, Bert Terpstra (Comp.), Barcelona, Paidós, 2000.
Oberheim E., Feyerabend´s Philosophy, Walter de Gruyter, Berlin-New York, 2006.

PENSAMIENTO CRÍTICO Y RAZONAMIENTO ANALÓGICO EN LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
Luis Gómez, Guillermo Cuadrado
Universidad Nacional de Cuyo, Universidad Tecnológica Nacional- Argentina

El propósito de esta comunicación es presentar un modelo heurístico para evaluar los razonamientos usados en una investigación científica. El marco teórico se encuadró en la lógica del pensamiento crítico, afín con un enfoque semántico de la verdad científica que excluye posiciones epistemológicas deterministas. El modelo propuesto no sólo atiende la justificación de afirmaciones, también tiene en cuenta su descubrimiento. Para ello integra ciertos aspectos significativos de la lógica del pensamiento crítico y del razonamiento analógico. Y si bien se lo considera un fuerte aliado de la  heurística investigativa, por su rol preponderante en la búsqueda de hipótesis de investigación, también se cuestiona el enfoque habitual del tema por considerarlo parcial. Se critica la idea del rigor científico entendido principalmente como exactitud, porque excluye los problemas de incertidumbre y las situaciones de verosimilitud. Se concluye que las inferencias probables, y en especial el razonamiento analógico, constituyen una parte importante de la investigación, no sólo a nivel hermenéutico sino también heurístico, porque aproximan el nuevo conocimiento científico gradualmente.

Palabras clave: pensamiento crítico – razonamiento analógico – heurística.

Referencias Bibliográficas:
BASSHAM, Gregory, IRWIN, William, NARDONE, Henry, WALLACE, James M. Critical Thinking: A Student’s Introduction. 4ª ed. New York, McGraw-Hill, 2011.
BOWELL, Tracy y KEMP, Gary. Critical Thinking: A Concise Guide. 2ªed. New York, Routledge, 2005.
BROWNE, M. Neil, KEELEY, Stuart M. Asking the Right Questions: A Guide to Critical Thinking. 8ª ed. New Jersey, Pearson Education, Inc., 2007.
COTTRELL, Stella. Critical Thinking Skills. N.Y., Palcrave Macmillan, 2005.
GROARKE, Leo A. y TINDALE, Christopher W. Good reasoning matters: A Constructive Approach to Critical Thinking. 3ªed. Ontario, Oxford University Press, 2004.
HALPERN, Diane F. Thought and knowledge: an introduction to critical thinking. New Jersey, Lawrence Erlbaum Associates, 2003.
HANSON, Norwood Russell. ‘The Logic of Discovery’. En: The Journal of Philosophy, Vol. 55, No. 25. Dec. 4, 1958. New York, Columbia University. pp. 1073-1089.
PAUL, Richard y ELDER, Linda. A Miniature Guide for Students and Faculty to Scientific Thinking. The Foundation for Critical Thinking. 2003.
PAUL, Richard y ELDER, Linda. Estándares de Competencia para el Pensamiento Crítico. The Foundation for Critical Thinking, 2005.
POPPER, Karl. Conjeturas y refutaciones. El desarrollo del conocimiento científico. Madrid, Paidós, 2001.
POPPER, Karl. La scienza, la filosofia e il senso comune. Roma, Armando Editore, 2005.
THOMSON, Anne. Critical reasoning. A practical introduction. 2ªed London, Routledge, 2002.
WALTON, Douglas. Fundamentals of critical argumentation. New York, Cambridge University Press, 2006.
WEITZENFELD, Julian S.  ‘Valid Reasoning by Analogy’. En: Philosophy of Science, Vol. 51, No. 1. Chicago, The University of Chicago Press, Mar., 1984, pp. 137-149.
TITTLE, Peg. Critical Thinking: An Appeal to Reason. New York, Routledge, 2011.

“EL LOGICISMO SEGÚN FREGE Y DEDEKIND”
Valeria Sol Valiño
Universidad de Buenos Aires, CONICET- Argentina

El programa logicista ofrecido por Frege y, contemporáneo a éste aunque independiente, el logicismo elaborado por Dedekind, surgen en el seno del debate decimonónico surgido en Alemania acerca de los fundamentos de la matemática. Dichos desarrollos, que fundamentan la posición de ambos autores en aquel debate, si bien tuvieron poca repercusión en el ámbito de la práctica matemática de la época, fueron claves en las discusiones entorno de los fundamentos de la matemática, e indicaron el nacimiento del logicismo, esto es, el intento de reducir la aritmética a la lógica. Si bien las motivaciones que subyacen a dicho programa fundacional surgen a raíz de aquel objetivo matemático concreto, luego se constituyen como motivaciones de índole filosófica. Tanto las obras en las que Frege desarrolla su programa logicista como los escritos logicistas de Dedekind se presentan como un intento de responder satisfactoriamente a la pregunta acerca de qué son los números naturales, en el marco del examen acerca de la verdad matemática propia de sus intentos lógico-reduccionistas. Sin embargo, el programa logicista de Frege, a diferencia del logicismo de Dedekind, tuvo una importante impronta epistemológica. Ésta se manifestó en el interés de Frege por comprender la naturaleza del conocimiento aritmético. El objetivo del presente trabajo consiste en examinar, en primer lugar, el logicismo en términos generales, en segundo lugar, la propuesta ofrecida por Dedekind, para luego examinar el programa logicista fregeano. Para ello, me detendré tanto en las concepciones de ambos autores acerca de los números naturales como en sus respectivas concepciones acerca de la fundamentación de la aritmética. La idea que pretenderé defender es que, en el caso de Frege, dichas concepciones motivaron el subsecuente desarrollo de ciertas consideraciones epistemológicas que se constituyen como fundamentales para su programa y le confieren un carácter peculiar que lo distingue del logicismo de Dedekind.

Referencias Bibliográficas:
– Dedekind, R. (1888); Was sind und was sollen die Zahlen?, trad. por  J. Ferreirós ¿Qué son y para qué sirven los números?; Madrid; Alianza Editorial; 1998.
– Frege, G. (1884); Die Grundlagen der Arithmetik, trad. por U. Moulines Fundamentos de la Aritmética; Barcelona; Laia; 1972.
– Frege, G. (1893). Grundgesetze der Arithmetik, trad. (parcial) U. Moulines,  Las Leyes Fundamentales de la Aritmética en Estudios sobre semántica. Madrid. Ediciones Orbis. 1985.
– Frege, G. (1918); “Der Gedanke : Eine logische Untersuchung”, trad. por L. M. Valdéz Villanueva “El Pensamiento: Una investigación lógica” en Escritos de semántica y filosofía de la lógica; Madrid; Tecnos; 1998.
– Frege, G. (1924/1925); “Erkenntnisquellen der Mathematik und der mathematischen Naturwissenschaft”, trad. por P. Long & R. White “Sources of Knowledge of Mathematics and Mathematical Natural Sciences” en Posthumous Writings; Oxford; Blackwell; 1979.

“VISUALIZACIÓN EN ARITMÉTICA: UNA RECONSIDERACIÓN DE LA ICONICIDAD EN LA REPRESENTACIÓN DE LOS NÚMEROS”
José Gustavo Morales
Universidad Nacional de Córdoba- Argentina

Una cuestión que ha sido objeto de estudio por parte de Leibniz, y que está siendo reconsiderada en el marco de la filosofía de las matemáticas contemporánea, es la de la representación en aritmética y la posible relevancia de los aspectos icónicos de los diversos modos de representación. De acuerdo con Grosholz (2007), decimos que una representación es icónica cuando ella se asemeja a aquello que se quiere representar por medio de ella. Esta definición posee algunas dificultades puesto que incluye la problemática noción de semejanza sin dar mayores precisiones. Se observa de un análisis de esta noción que, al visualizar una representación, la remisión hacia el objeto representado – en virtud de la supuesta semejanza existente entre el objeto y su representación – es altamente contextual, es decir, la lectura de una representación reclama la presencia de un intérprete que pueda decodificar en forma espontánea la información contenida en ella (Giardino 2010), lo cual es posible sólo en la medida en que el intérprete disponga de ciertos conocimientos pertinentes adquiridos previamente.

A partir de este marco de referencia, mi propósito será identificar en diversas representaciones de sistemas numéricos la presencia de ciertos aspectos icónicos y analizar qué rol desempeñan dichos aspectos en aritmética. Consideraré más detenidamente el caso de la aritmética binaria, en particular, la perspectiva que Leibniz tenía de ella (su ‘característica binaria’). El estudio de este caso mostrará que la iconicidad de la notación binaria revela ciertas relaciones estructurales de la aritmética que en otros modos de representación no se hacen explícitas.

Referencias Bibliográficas:
Giardino, V. (2010), “Intuition and Visualization in Mathematical Problem Solving”, Published online: 9 February 2010 – Springer Science+Business Media B.V. 2010
Grosholz, E., (2007), Representation and productive ambiguity in mathematics and the sciences. Oxford New York.
Fragmentos de Leibniz, G. W. (1683-1684)

ANÁLISIS Y EXPERIENCIA EN EL EJERCICIO DE JUZGAR Y SOPESAR RAZONES
Norma B. Goethe
Universidad Nacional de Córdoba- Argentina

Leibniz compara la práctica  del matemático en su ejercicio del arte de razonar “en las cosas necesarias” con la práctica de los jurisconsultos quienes ejercitan tal arte “en los asuntos contingentes”.  En ambos casos se trata de “juzgar y sopesar razones”.

El modo de razonamiento que es constitutivo del trabajo del matemático es el análisis. Éste consiste en la resolución de problemas que opera con modos de representación provenientes de diversas tradiciones de investigación, herramientas que yuxtapone en forma fructífera y rigurosa a pesar de incluir aspectos hipotéticos y ambiguos cuya especificación remite en cada caso a un contexto y sus usuarios. Siguiendo a Cellucci (2008) llamamos “prueba analítica” el estilo de prueba en la que se despliega el razonamiento matemático y en la que no existen pasos seguros que conduzcan de verdades en verdades, sino movimientos (“experimentales”) de ensayo y error; de suerte que no podemos hablar de argumentos deductivos sino de procesos de construcción de hipótesis explicativas que incluyen operaciones lógicas en sentido amplio que en matemáticas permiten incorporar ideas nuevas. El objetivo es plantear hipótesis plausibles que ofrezcan una solución al problema.

La práctica de tales modos de razonamiento formal y su experimentación con diversas herramientas de trabajo da lugar a la experiencia matemática. En este contexto relacionamos la experiencia formal del matemático con la experiencia formal adquirida en el ámbito de la ley por jurisconsultos y jueces (Grosholz 2007) siendo nuestro objetivo principal arrojar luz sobre la idea de experiencia formal leibniziana aquí planteada.

Referencias Bibliográficas:
Cellucci, Carlo (2008), ‘Why Proof? What is a Proof?’, Deduction, Computation, Experiment. Exploring the Efectiveness of proof. Springer,Verlag. Berlin. Septiembre, 2008.
Grozholz (2007), Representation and productive ambiguity in mathematics and the sciences, Oxford University Press 2007.
Leibniz, “Para una balanza del derecho” (C210). Fragmento no datado.

SPACE-TIME AS A MANIFESTATION OF MASS
Diego Maltrana
Pontificia Universidad Católica de Chile- Chile

Even when mass is a widely used term, its meaning is far from being clearly and unambiguously  determined.

In physics, there are several different theories where mass is involved in a crucial way. This essay will present some of those pictures (in particular, the Newtonian, the  General Relativity and Quantum Field theory views) and through their analysis intends to identify a common element in all of them.

In the process a relationship between mass, space and time will emerge.

It has to be said that this is the first attempt to a consistent interpretation of the current theories, lots of work have to be done. This essay just intends to show one possibility to be explored.

Referencias Bibliográficas:
Peskin, M.,  Schroeder, D. (1995). An Introduction to Quantum Field Theory. Addison-Wesley.
Bailin, L. (1986)  Introduction to Gauge Field Theory. Hilger.
Schutz, B (2009) A first course in General Relativity. Cambridge: Cambridge University Press.
Goldstein, H., Poole C. & Safko, J. (2002). Classical Mechanics. San Francisco: Addison- Wesley.

RELEVANCIA Y EFECTOS DE LA GENERALIZACIÓN DE LA PRUEBA DE COMPLETUD DE HENKIN.
Claudio Fuentes Bravo
Universidad Diego Portales- Chile

Existe hoy una multitud de lógicas y además cierto consenso en que la división entre lógica clásica y no clásica carecería de sentido y sólo preservaría una cierta connotación histórica. Las clasificaciones disponibles de las distintas lógicas o bien carecen de exhaustividad o bien expresan solapamientos. No obstante, “si centramos la mirada en todos los casos de pruebas de completud existentes para cada una de las lógicas conocidas, y observamos su semejanza con otras demostraciones de completud, su relación con la capacidad expresiva de la lógica, con su capacidad computacional”, podremos relevar –siguiendo a Manzano y Alonso (2010)- al menos dos razonables hipótesis de trabajo, significativas para este trabajo, a saber: (1) un resultado universal de completud podría alcanzarse generalizando la prueba de Henkin de primer orden a partir de su prueba de completud para teoría de tipos, y (2) una prueba de completud para lógicas que sólo poseen reglas estructurales está directamente ligada al tema de la invariancia.

En el presente manuscrito consideraremos argumentos a favor de la primera hipótesis desde la perspectiva de la evolución histórica del concepto de completud.

Dicho esto, la investigación histórica de la noción de completud en la lógica contemporánea a juicio de Manzano y Alonso (2010) podría orientarse en razón de tres ejes básicos: (1) El contexto de aparición de la demostración del teorema de completud y la separación de este concepto del de decidibilidad, (2) la demostración que hizo Henkin del teorema de completud, y (3) las pruebas alternativas. Nuestra exposición centrará la mirada, como podemos suponer, en el segundo eje, asumiendo que la referencia al primero es irrenunciable, y el tercero prescindible, dado el objetivo acotado del estudio.

Argumentaremos en el presente estudio que Henkin terminará el proceso de generalización iniciado por Tarski a partir del análisis de la teoría de tipos. La prueba de completud de Henkin (1950) diseñada en primera instancia para teoría de tipos y lógica de primer orden, nos ofrecerá un método que ya no tiene como universo a los números naturales, por tanto requerirá de un método mucho más abstracto, que permite, dada su naturaleza algebraica y estructural, generalizar las pruebas de completud prácticamente a cualquier producto formal, convirtiéndola en una especie de estándar para la lógica.

Entregaremos argumentos para sostener, finalmente, que la relevancia teórica de estudiar la evolución de la noción de completud radica fundamentalmente en cómo podemos responder a la pregunta qué es una lógica o dónde radica la logicidad de una lógica. Pregunta que se respondería, creemos, probablemente también junto a la pregunta por la posibilidad de obtener un resultado universal de completud.

Esta comunicación se realiza con material de trabajo producido en el contexto del proyecto de investigación de referencia: FFI2009-09345 (2011), del Ministerio de Ciencia e Innovación de España. Investigador principal: Mara Manzano Arjona, Universidad de Salamanca.

Referencias Bibliográficas:
[1] Dov Gabbay and Franz Guenthner (eds.) 2001. Handbook of Philosophical Logic, Second Edition. Kluwer Academic Publishers.
[2] Grattan-Guinness, I. [2000]. The Search for Mathematical Roots, 1870-1940.  Princeton University Press, United Kingdom.
[3] van Heijenoort, J. [1967]. From Frege to Gödel: a source book in mathematical logic, 1879-1931. Cambridge, Mass: Harvard University Press.
[4] Henkin, L. [1949]. The completeness of the first order functional calculus. JSL. vol. 14, pp. 159-166.
[5] Henkin, L. [1950]. Completeness in the theory of types. JSL. vol. 15. pp. 81-91.
[6] Henkin, L. [1996]. The discovery of my completeness proofs, Dedicated to my teacher, Alonzo Church, in his 91st year, Bulletin of Symbolic Logic, vol. 2, Number 2, June 1996. (Presentado el 24 de Agosto de 1993 en el XIX International Congress of History of Science, Zaragoza, Spain).
[7] Hodges, W. [2009]. Model Theory. Standford Encyclopedia.
http://www.science.uva.nl/~seop/entries/model-theory
[8] Hodges, W. [2006]. Tarski’s Truth Definitions. Standford Encyclopedia.
http://www.science.uva.nl/~seop/entries/model-theory
[9] Gödel, K. [1929]: On the completeness of the calculus of Logic, en [2].
[10] Gödel, K. [1930]: The completeness of the axioms of the functional calculus of logic, en [2]
[11] Mancosu, P. [2010]. The Adventure of Reason. Interplay between Philosophy of Mathematics and Mathematical Logic, 1900-1940. Oxford University Press, NY.
[12] Manzano, M. [1999]. Teoría de Modelos. Alianza Universidad Textos. Alianza Editorial. Madrid.
[13] Manzano, M. & Alonso, E. 2010. Nociones de completud. Inédito.
[14] Tarski, A. [1933]. The Concept of Truth in Formalized Languages, en [3].
[15] Tarski, A. [1936]. On the Concept of Logical Consecuence, en [3].

ORIGEN DE LA LÓGICA PURA EN LAS INVESTIGACIONES LÓGICAS DE EDMUND HUSSERL
M. Verónica Arís Zlatar
Pontificia Universidad Católica de Chile- Chile

El nuevo tema de las Investigaciones Lógicas de Edmund Husserl de 1901 es  la totalidad de los sistemas de juicio que constituyen la unidad de una teoría deductiva posible[1]. Con tal que, lo que se tiene en consideración es la idea más general de una teoría de la multiplicidad que pueda ser la ciencia que determine los tipos esenciales de teorías o esferas posibles y sus relaciones regulares mutuas, y que investigue en su arte fundamental los conceptos y las leyes esenciales constitutivamente inherentes a la idea de teoría, analizando a priori las teorías posibles[2].

Tal tarea lleva al fenomenólogo a descubrir constrictivamente una pura teoría de la multiplicidad en tanto mathesis universalis, la cual comprende en sí aquellas teorías referidas a las multiplicidades n-dimensionales, sean euclidianas o no euclidianas, a la teoría de la extensión de Grassmann y a las análogas de  W. Rowan-Hamilton y otros, como también aquellas no de origen geométrico, como son la teoría de los grupos de transformación de De Lie, las investigaciones de Georg Cantor sobre los números y las multiplicidades, entre muchas otras[3].

Ahora bien, ¿cómo se concreta semejante análisis? El desarrollo del problema de una teoría de las formas posibles de las teorías o de la teoría de la multiplicidad pura se presenta en el contexto husserliano de 1901 de acuerdo a la coordinación y complementación de la apofántica formal con la ontología formal, de manera que es la ontología formal la que sirve a la apofántica como idea directriz en cuanto teoría a priori de la ciencia[4], y cuyo sentido apofántico se comporta como una analítica de la no contradicción[5]. Por consiguiente, la tarea principal de Investigaciones Lógicas consistió en fundar la Lógica pura o mathesis universalis en la inseparable relación entre el a priori ontológico formal y el a priori apofántico[6].
____________
[1] Husserl,  Lógica Formal y Lógica Trascendental, p. 142, correspondiente a: Hua XVII, p. 94.
[2] Husserl, IL/1 p. 204, correspondiente a: LU1 pp. 248 y 249: A247/B247.
[3] Husserl, IL/1 p. 206, correspondiente a: LU1 p. 252: A250/B250.
[4] Husserl,  Lógica Formal y Lógica Trascendental, p. 139, correspondiente a: Hua XVII, p. 92.
[5] Husserl, Lógica Formal y Lógica Trascendental: ensayo de una crítica de la razón lógica. Traducción de Luis Villoro. Segunda edición de Antonio Zirión Q. México: Centro de Estudios Filosóficos dela Universidad Autónoma de México, 2009, p. 195s, correspondiente a: Hua XVII, p. 145s.
[6] Husserl, Lógica Formal y Lógica Trascendental, p. 137, correspondiente a: Hua XVII, p. 90.

Referencias Bibliográficas:
Obras de Edmund Husserl:
___ Logische Untersuchungen. Erster Band Prolegomena zur reinen Logik. Text nach
Husserliana XVIII. Gesammelte Schiften. Herausgegeben von Elisabeth Stöker. Band 2. Hamburg: Felix Meiner Verlag, 1992. Abreviatura utilizada: LU1.
___ Logische Untersuchungen. Zweiter Band. I. Teil. Text nach Husserliana XIX/1.Gesammelte Schiften. Herausgegeben von Elisabeth Stöker. Band 3. Hamburg: Felix Meiner Verlag, 1992. Abreviatura utilizada: LU2/1.
___ Logische Untersuchungen. Zweiter Band. II. Teil. Text nach Husserliana XIX/2.Gesammelte Schiften. Herausgegeben von Elisabeth Stöker. Band 4. Hamburg: Felix Meiner Verlag, 1992. Abreviatura utilizada: LU2/2.
___  “Entwurf einer Vorrede zu den Logischen Untersuchungen“, en: Tijdschrift voor Philosophie I (1939). Editado por Eugen Fink, pp. 106-133 y 319-339. Véase la traducción de: LORDA, Andrés Simón, “Edmund Husserl: ‘Proyecto de un Prólogo a Investigaciones Lógicas (1913)’”, en: Revista Diálogo Filosófico 48. España: Ediciones Encuentro, 2000, pp. 425-466.
“The Task and significance of the Logical Investigations” (1925), en: Readings on Edmund Husserl´s Logical Investigations. J. N. Mohanty. Den Haag: Martinus Nijhoff, 1977, pp. 195-215.
____  Lógica Formal y Lógica Trascendental: ensayo de una crítica de la razón lógica. Traducción de Luis Villoro. Segunda edición de Antonio Zirión Q. México: Centro de Estudios Filosóficos de la Universidad Autónoma de México, 2009.
BRENTANO, Franz, Psychologie du point de vue empirique. Traduction et preface de Maurice Gandillac. Paris: Aubier, Éditions Montaigne, 1944.
BRENTANO, Franz, Psychologie vom empirischen Standpunk. Zweites Buch. Alemania: Felix Meiner Verlag, 1929.
BOLZANO, Bernard, Theory of Science. Attempt at a Detailed and in the main Novel Exposition of Logic with constant attention to earlier authors. Edited and translated by Rolf George. Great Britain:University California Press, 1972.
BOLZANO, Bernard, Wissenschaltslehre. Versuch einer ausflihrlichen und gróstentheils neuen Darstellung der Logik mit Steter Rücksicht aufderen Bisherige Bearheiter, en Gesamtausgabe. Mit einer Borrede des Dr. I. Ch. A. Heinroth. Gulzbach. 1837.
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LEIBNIZ, Gottfried Wilhelm, Escritos filosóficos. Edición de Ezequiel de Olaso. Traducciones de Roberto Torreti, Tomás E. Zwanck, y Ezequiel de Olaso. España: Editorial Charcas, A. Machado Libros, S.A., 2003.
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NATORP, Paul, Allgemeine Psychologie in Leitsätzen zu akademischen Vorlesungen. Marburg: N.G. Elwert´sche Verlagsbuchhandlung, 1910.
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TWARDOWSKI, Kasimir, On the concept and object of presentations: a psychological investigation. Netherlands: Martinus Nijhoff, 1977.

EL PROBLEMA DE LA FLECHA DEL TIEMPO
Patricia Palacios
Universidad Andrés Bello, Universidad de Santiago de Chile- Chile

No es difícil ver que gran parte de nuestra imagen del mundo se construye bajo el presupuesto de que los eventos que forman parte de él están sujetos a un orden temporal único que avanza siempre desde un pasado irrevocable y determinado hacia un futuro decidible e indeterminado. Esta idea fuertemente intuitiva que va ligada a la partición tricotómica del tiempo en pasado, presente y futuro es lo que se ha llamado en la literatura “la flecha del tiempo”. Dentro de esta concepción, el futuro parece accesible a nosotros sólo parcialmente mediante los distintos métodos de predicción, mientras que el pasado, epistemológicamente distinto al futuro, parece registrable en cuanto a sus valores de verdad. Ontológicamente, el presente se nos muestra como única realidad y como aquella etapa que determina qué eventos fueron reales y cuáles tienen la posibilidad de serlo. Es por tanto, en vistas a esta aparente asimetría epistemológica y ontológica, que surge la necesidad de exigir que cualquier teoría que pretenda definir el tiempo logre determinar el carácter de esta poderosa intuición.

Fue en 1905, con la enunciación de la de la Teoría de la Relatividad Especial (TRE), cuando se encontró un sustento empírico y teórico suficiente que permitió legitimar la idea de que el orden temporal podía reducirse a un orden causal. Este giro anti-humeano, esbozado alguna vez por Leibniz, es para muchos consecuencia de la necesidad de redefinir simultaneidad, anterioridad y posterioridad en sentido absoluto o invariante apelando a la noción de causalidad. La fuerza y validez que tuvo la TRE hizo que esta idea denominada teoría causal del tiempo haya tenido adherentes tanto en el ámbito de la filosofía como el de la física y que se haya establecido  como una teoría que revoluciona nuestra concepción clásica del tiempo.

El problema para esta nueva concepción del tiempo es que aparentemente está sostenida sobre una teoría (TRE) que muestra un orden causal definido entre los distintos eventos pero que incapaz de dar cuenta de la flecha del tiempo, pues es invariante en cuanto al orden prospectivo o retrospectivo de los mismos.

Dentro de los intentos por defender una teoría causal del tiempo que no contradijera nuestra intuición de asimetría temporal entre pasado y futuro, estuvo el de añadir a esta teoría una premisa auxiliar proveniente de las leyes de la física. Ya que las leyes de la mecánica y el electromagnetismo son invariantes en cuanto a la reversión temporal, el candidato propuesto para sustentar esta intuición fue la segunda ley de la termodinámica (Reichenbach 1959). Se afirmaba que si la termodinámica no contradecía a  la relatividad especial y era capaz de mostrar la irreversibilidad de los procesos físicos, iba a ser capaz también de completar nuestra concepción del tiempo. Sin embargo, físicos y filósofos cuestionaron estos intentos mostrando las dificultades para fundamentar la asimetría temporal en la segunda ley de la termodinámica. Es por ello que se ha llegado a renunciar en el último tiempo a la defensa de una teoría de la dirección del tiempo (Sklar 1974, Torretti 2008).

Lo que me interesa defender en esta exposición es que pese a las dificultades de atribuir a la segunda ley de la termodinámica la responsabilidad de dar cuenta del carácter asimétrico del tiempo, es conveniente, para una teoría causal del tiempo motivada por los avances en física, buscar aquello que en la física nos habla de procesos indeterminados, pues creo que sólo así se puede defender una teoría causal que no padezca de un fatalismo que, a la luz de una fuerte intuición, nos haga rechazarla.

Referencias Bibliográficas:
Grünbaum, A.,1963,  “Philosophical Problems of Space and Time”, New York: Alfred A. Knopf, Inc.,1963.
Malament, D., 1977, “Causal theories of time and the conventionality of simultaneity”, Noûs,vol. 11,  JSTOR
Reichenbach, H., 1959, “El sentido del tiempo”, México: Universidad Autónoma de México.
Robb, A., 1914, “A theory of Time and Space”, Cambridge: Cambride University Press.
Sklar L., 1974, “Space, Time and Spacetime”, California: University of California Press.
Torretti, R., 2008, “Crítica filosófica y progreso científico”, Santiago: Universidad Diego Portales.
Torretti, R., 1971, “Filosofía de la Naturaleza”, Chile: Universitaria.
Winnie, J., 1977, “The causal theory of Minkowski spacetime”, Minnesota Studies in the Philosophy of Science, University of Minnesota Press.